Las colmenas forman sociedades y producen la miel en equipo. Este proceso, muy apreciado por las cualidades nutricionales de la miel, también se ha convertido en un atractivo turístico. Algunos alojamientos, fundalmentalmente rurales, utilizan pequeñas producciones para ofrecer esta actividad complementaria a sus clientes.
Visitas a las colmenas, abejas gigantes y talleres de velas, en el programa
En Colmenar (Málaga) y hace algo más de dos años abrió la puerta el Museo de la Miel. Según explica el director de la iniciativa, Fernando de Miguel, gran parte de su público son escolares que reciben » un curso intensivo sobre la producción de miel» , con vídeos y abejas gigantes. Pero lo que más le gusta es la salida al campo para presenciar el trabajo de la abejas in situ. Además, cuando el programa lo permite, los niños aprenden a hacer velas con la cera que producen las abejas.
Otro público cada vez mayor es el de los extranjeros. La cercana Costa del Sol funciona como emisor de turistas, fundamentalmente británicos y alemanes, que quieren conocer de cerca los productos y cómo se realizan.
Una miel con nombre propio
Una de las mieles más conocidas en España es la de la Alcarria. Este producto consiguió su acreditación como Denominación de Origen en 1992 y, cuatro años más tarde, la Comisión Europea refrendó este reconocimiento a la Miel de la Alcarria otorgándole la Denominación de Origen Protegida.
Los habitantes de esta comarca, entre las provincias de Cuenca y Guadalajara, han convivido con las abejas durante toda su historia. Hoy, eventos como «Su peso en miel», en Peñalver, y la feria regional apícola de Pastrana buscan acercar este producto a un público cada vez más amplio.
Una dulce degustación
Más al Norte aún, en Cantabria, unos emprendedores se han lanzado a vender su producto, miel ecológica de Brezo, de muy diversas maneras. Por un lado, han conseguido introducir su miel en mercados gourmet internacionales como Inglaterra o China, indica a Efetur la responsable, Monserrat Santos. También ofrecen visitas guiadas a sus pequeñas explotación familiar.
Fundamentalmente, se trata de niños, que se quedan encantados al conocer las «casitas» de las abejas, y mayores, que se sorprenden al advertir que la miel se recoge en un estado mucho más líquido del que se consume.
Catas de miel se ofrecen como degustaciones gourmet en packs de regalo
Además, gracias los packs de La Vida es Bella, llegan parejas que además de conocer de primera mano cómo se realiza la producción de miel en una explotación ecológica, participan en una cata de miel, donde se degustan varios productos para aprender a reconocer sus diferencias.
Apicultura ecológica y crecimiento personal
En plena montaña palentina se encuentra el alojamiento rural Jardín Mandala. Entre sus valores añadidos, los cursos de crecimiento personal, con talleres de tai chi y actividades relacionadas con la miel ecológica.
El propietario, Aurelio González, explica que hacen cursos de formación para apicultores aficionados. Y es que cada día hay más jóvenes que buscan esta actividad como alternativa en el mundo rural.
Además, los visitantes pueden integrarse en esta actividad con las rutas de la miel y con degustaciones de las diversas mieles que se fabrican.









