El consumo de fertilizantes ha bajado más de un 15 % en lo que va de año, sobre todo, por las borrascas, que impidieron a muchos agricultores entrar en sus campos, y por la incertidumbre sobre la evolución de sus precios con el conflicto en Oriente Medio; en contraste, en 2025, sus ventas crecieron un 8,3 %.

