Las exportaciones de vino español disminuyeron el 4,3 % anual en valor en 2025, una tendencia a la baja que ha continuado en las ventas a mercados de interés como Estados Unidos y China en el primer trimestre de 2026; ante este panorama, los expertos recomiendan diversificar riesgos.
En concreto, el sector del vino se ha enfrentado en 2025 a una bajada generalizada del consumo de alcohol mundial, gravámenes en mercados estratégicos como Estados Unidos y China, y el cambio de hábitos y tendencias en el consumidor.
Según el último informe disponible de la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE), las exportaciones de vino español en 2025 cayeron el 4,3 % en valor respecto a 2024 (año récord), hasta los 2.899,6 millones de euros, y el 2,6 % en volumen, hasta los 1.907,6 millones de litros.
Las ventas al exterior de los vinos envasados disminuyeron el 6,4 % anual en valor y el 7,2 % en volumen; mientras que aumentaron a granel el 5,6 % y el 1,2 %, respectivamente.
Los casos de EEUU y China
La tendencia a la baja de las exportación se ha replicado en los primeros tres meses del año en dos mercados clave como son Estados Unidos y China.
En EEUU, donde España es el cuarto proveedor en valor y el séptimo en volumen, las ventas de vinos envasados españoles se han situado en 56,6 millones de euros (-36 %) y 12,8 millones de litros (-26,6 %).
Los diez mayores países exportadores han visto cómo sus volúmenes se han reducido entre enero y marzo -solo Francia e Italia han aumentado en valor-, influidos por los aranceles impuestos por la Administración de Donald Trump, entre otros factores.
La experta de la consultora especializada en gestión de proveedores ERA Group Eva Linares ha señalado a Efeagro que "no solo los aranceles explican la situación", ya que el mercado norteamericano ya estaba desacelerado, en parte por la caída del consumo y una mayor sensibilidad del consumidor al precio.
A su juicio, el factor geopolítico gana peso en las decisiones empresariales e impacta directamente en la rentabilidad de las bodegas españolas, que se enfrentan a un cambio estructural en su modelo de crecimiento internacional.

China, en cambio, no es tan potente como Estados Unidos, pero representa un destino alternativo para las empresas que buscan diversificación.
En el primer trimestre de 2026, la exportación de vinos envasados de España -que ocupa la sexta posición- ha retrocedido el 24,9 % en valor respecto al mismo periodo de 2025, con 7,3 millones de euros, y el 18,8 % en volumen, con 1,9 millones de litros.
Esas caídas responden al conflicto arancelario entre China y la Unión Europea (UE), junto a esa "búsqueda de sustitutos" por parte de Pekín, ha señalado el analista económico de OIVE, Vicente Rubira.
Entre los principales exportadores al gigante asiático destaca -por ejemplo- el vino de Sudáfrica, con un aumento de más del 70 % en valor -"suele ser muy barato", según Rubira- y del 60 % en volumen, si bien apenas le vende 0,6 millones de litros.
Claves para la exportación
Para revertir esa "bajada puntual" del vino español, la interprofesional ha puesto en marcha diferentes acciones para promocionar los vinos españoles en el exterior, incluyendo países como China.
La consultora de ERA ha detallado que a las bodegas ya no les basta con exportar más, sino que están analizando "muy bien" a qué países, qué canales y qué tipo de vino les aporta más rentabilidad porque ahora mismo están preocupadas por "diversificar riesgos".
Para Linares, una de las claves es la innovación en los procesos productivos y el desarrollo de nuevos productos que sean capaces de conectar con las nuevas tendencias, como los vinos con poco alcohol o sin él.
Asimismo, la experta ha recomendado a las bodegas actuar sobre su estructura de costes y mejorar su eficiencia operativa para adaptarse mejor al incremento de costes por los aranceles.






