La Asociación Nacional de Balnearios (ANBAL), constituida en 1871 y formada por 47 balnearios españoles, vuelve a Fitur Salud, como miembro fundamental de Spaincares -el clúster español dedicado al turismo de salud y promotor de este espacio en la feria- y lo hace con un claro objetivo: aprovechar su gran potencial para captar turistas extranjeros.
Con la vista en el ámbito internacional
Así se lo ha transmitido a Efetur, el presidente de Anbal, Miguel Mirones, que participa en la feria con una ponencia sobre ‘Termalismo en España’ y que señala que, en estos momentos, solo el 2% de los clientes son internacionales. “Si simplemente elevamos esa cifra al 10 o 15% notaríamos una mejora sustancial en el impacto de nuestros balnearios”, indica.
Y se puede, porque en España tenemos mucho que ofrecer. Según explica, los balnearios españoles se han adaptado a una realidad diferente a la del resto de Europa porque aquí se ofrece el producto terapéutico con una oferta complementaria para clientes que buscan bienestar, relax o tratamientos de belleza. “Nuestra oferta es muy completa, y probablemente más variada que la de nuestros competidores europeos porque hemos mejorado mucho en lo terapéutico sin abandonar el apartado de bienestar”, defiende.
Quizás por eso, el sector de los balnearios es uno de los más beneficiados del crecimiento generalizado del turismo de salud en nuestro país, que se sitúa en torno a un 20% anual. Concretamente, en 2015 los balnearios registraron en España más de cuatro millones de pernoctaciones y casi 270 millones de euros en facturación.

En esta línea, Mirones reconoce que, aunque todavía los datos son provisionales, en 2016 también ha habido un crecimiento en el sector que se sitúa “en torno al 10% en volumen de facturación”. Además, el pasado año, hubo “un movimiento importante” en lo que se refiere a la actividad interna del propio sector, con inversiones en mejoras de los tratamientos y servicios. Unas mejoras que permiten que el sector de los balnearios “sea el que, proporcionalmente, más certificados de calidad tenga de todos los subsectores turísticos españoles. Casi el 50% cuenta con la Q de calidad”.
Según datos facilitados por Anbal, para el año 2017 se prevén 3,5 millones más de viajes de salud hacia España, ya que se encuentra “entre los países con mayores perspectivas de crecimiento anual”, con unas estimaciones que rondan el 6,2%. En los últimos datos oficiales de los que dispone Anbal, correspondientes a 2013, España ocupa la séptima posición entre los países europeos y la duodécima posición a nivel mundial dentro del ránking de los destinos más demandados.
Respecto al gasto de los turistas, cabe señalar que los que más dinero invierten en sus viajes termales a España son los que proceden de América del Sur y los Países Nórdicos, con un desembolso por persona de 2.281 euros y 1.367 euros, y una estancia media de 11 y 12 días respectivamente. “Si tenemos en cuenta que el turista wellness gasta el triple que un turista convencional, el crecimiento en número de visitantes habría que multiplicarlo por tres en cuanto al desembolso que están desarrollando en nuestro país”, aclara Mirones.

Por procedencia, Francia, Alemania y Reino Unido son los principales países emisores de turistas termales a nuestro país.
Un sector en constante evolución
Por otra parte, Mirones señala que, en el panorama nacional, la cultura termal “está evolucionando a una velocidad importante”. Esto se debe, entre otros factores, a que el sector «está afinando la oferta» para adaptarla completamente al nuevo perfil de cliente que está surgiendo en la sociedad española, con cambios en la planificación de sus viajes y con una clara adaptación tecnológica.
También, dice, está evolucionando el producto en sí mismo, “porque el turismo familiar se está incorporando con mucha fuerza” por lo que ya se pone en el mercado “una oferta diversificada” con “tratamientos para los pequeños, medianos y mayores”. A lo que hay que sumarle, indica, el nacimiento de cadenas especializadas con productos exclusivos de balnearios.









