Brujas, Bélgica. Foto. Eduardo Bustos

Brujas, Bélgica. Foto. Eduardo Bustos

BÉLGICA

Brujas, "escenario de cuento"

Publicado por: BEATRIZ MAPELLI / EFETUR 23 de diciembre de 2015

Viajamos hasta Brujas (Bélgica) a través de esta imagen que nos envía Eduardo Bustos para participar en 'El concurso de Efetur'. Un destino “de cuento” que, a su juicio, hay que “degustar sin prisas, sin agobios,” porque siempre hay algo en él que “sorprende” a sus visitantes.

"Poco a poco, a medida que cae la noche belga, las luces de los edificios que componen el Grote Markt -o Grand Place- de Brujas van iluminando la imponente plaza, haciendo que el murmullo no cese y que el gentío siga disfrutando de la maravillosa atmósfera de este escenario de cuento. Da igual el itinerario que elijas para recorrer la ciudad, pues siempre habrá algo que te sorprenda. Sus calles enamoran, sus molinos y canales trasladan a otras épocas, sus cervezas embriagan y sus iglesias y edificios fascinan. Brujas ofrece un cúmulo de emociones, un sobrecogedor instante, un aura de paz y bienestar en cada rincón. Es difícil olvidarse de ella. Su recuerdo te persigue, te tienta a regresar. Se me dibuja una sonrisa siempre que recuerdo mi viaje a este enclave al oeste de Bélgica, un lugar para disfrutar y degustar sin prisas, sin agobios." Eduardo Bustos

A sólo una hora de Bruselas se erige esta pequeña ciudad a la que muchos califican como 'destino de cuento', y no es de extrañar teniendo en cuenta la belleza evocadora de su arquitectura, sus canales, sus edificios históricos y su aire romántico.

Algunas propuestas

Su casco histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, invita a disfrutar de un paseo a pie -entre canales medievales, murallas y torres- en el que descubrir espacios como el Grote Markt o Plaza Mayor, en el corazón de la urbe. Este rincón apoya parte de su belleza en las fachadas que le rodean, como las del Palacio Provincial, el salón de los tejidos o las del "De Lakenhalle" y su atalaya, “símbolo de la libertad y la autonomía de Brujas”, según recoge Turismo de Flandes.

Los canales de Brujas comenzaron a construirse en el siglo XI. Foto: VisitFlanders
Los canales de Brujas comenzaron a construirse en el siglo XI. Foto: VisitFlanders

También conviene detenerse en la Basílica de la Santa Sangre, que data del siglo XII y presume de guardar “la reliquia de la Santa Sangre de Jesucristo”. La Catedral de San Salvador -la más antigua de Brujas- o la Iglesia de Nuestra Señora -con la torre de ladrillo más alta de la ciudad- pueden ser otras paradas en nuestro recorrido.

Espacios tan dispares como el Beaterio -comunidad religiosa de mujeres que vivía en un recinto amurallado en la Edad Media-, el Centro y Escuela de Encaje o el original Museo de la Patata Frita son otras posibilidades para el viajero. Sin olvidarnos de 'Historium', una atracción turística multisensorial dedicada al modo de vida en Brujas en la época medieval. También aquí, en el mismo edificio, se encuentra la cervecería 'Duvelorium' y una chocolatería en las que degustar dos de las consideradas delicias locales.

La ciudad, que fue Capital Europea de la Cultura en 2002, cuenta con un amplia oferta cultural y de ocio, en espacios como el Auditorio o Concertgebouw, una gran sala de conciertos con un variado programa de actuaciones. Brujas también es sede de las Fiestas de los Canales o "Reiefeesten" que rememoran la época medieval en la ciudad, o el Cactus Festival, que tiene lugar en el parque Minnewater y ofrece conciertos de blues, reggae y música étnica.

Y que nadie se vaya sin disfrutar de una romántica cena custodiada por los canales de la ciudad y en la que saborear las "enseñas" gastronómicas de la casa: cerveza, patatas y chocolate.

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