La cadena agroalimentaria ha apremiado al Gobierno central a que facilite de forma urgente ayudas directas y fiscales para amortiguar el impacto que están notando ya en sus procesos de producción, debido principalmente a la subida de los carburantes como consecuencia del conflicto bélico en Oriente Medio.
El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha celebrado tres reuniones con los distintos eslabones de esta cadena agroalimentaria para analizar la situación generada.
En uno de ellos, el que ha reunido a los sectores industriales, ha tomado parte también el ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo.
Hoy mismo, el Gobierno ha anunciado que aprobará un paquete de medidas ante esta situación generada el próximo viernes.
El primero de los encuentros ha sido con el gremio de los pescadores, quienes le han reclamado ayudas directas "inmediatas, en el surtidor", para abaratar el precio del gasóleo.
Al encuentro ha acudido la patronal de armadores Cepesca, la federación nacional de cofradías y la patronal acuícola Apromar y han aprovechado para demandar también una bajada del IVA del pescado y ampliar el máximo de ayudas estatales o "de minimis" que se pueden otorgar.
A la segunda reunión han acudido la patronal de la industria alimentaria FIAB, el sector de la fabricación y comercialización de fertilizantes y de la industria de la alimentación animal y ha estado presidida por los ministros Cuerpo y Planas.

La industria agroalimentaria ha advertido de la subida "inmediata" de los costes "sobre todo a nivel de combustibles, fletes, seguros y las materias primas que se importan de aquella zona".
Ambos ven necesarias medidas "ágiles" para mitigar el efecto del encarecimiento de los suministros energéticos y, en caso de prolongarse el conflicto, se abren a una rebaja temporal del IVA de los alimentos.
El sector de los fertilizantes ha informado de que esta guerra ha retirado del mercado "entre el 20 % y el 30 % del nitrógeno y del azufre" necesarios para la fabricación de estos insumos agrícolas, por lo que ven oportuno aplicar subvenciones a los agricultores.
Desde la patronal de los fabricantes de piensos (Cesfac) han incidido en que la subida del precio del carburante "repercute directamente" en la importación de materias primas y en la distribución de piensos, que requiere una "logística muy intensiva".
Encuentro con el sector primario
Ya por la tarde, Planas ha recibido a Cooperativas Agro-Alimentarias y a las organizaciones profesionales agrarias Asaja, COAG, UPA y Unión de Uniones, que han urgido al Gobierno a que apruebe ayudas para hacer frente a la subida del gasóleo y de los fertilizantes.
Creen que las primeras subidas de estos productos se deben a la especulación y ven oportuno bonificaciones fiscales y ayudas directas.
Unión de Uniones ha cifrado ya en 560 millones el impacto económico para el sector primario como consecuencia de estas subidas.
La subida de los carburantes y de los fertilizantes coinciden en un momento de mucha actividad en el campo, después de dos meses en los que las numerosas borrascas obligaron a parar las faenas en muchas explotaciones.









