Representantes del Gobierno, eurodiputados y el negociador principal de la CE del acuerdo con Mercosur valoran las salvaguardas agrícolas impulsadas para tratar de tranquilizar a los agricultores y los ganaderos.
La sensibilidad de la agricultura dentro del acuerdo entre la Unión Europea (UE) y Mercosur ha quedado de manifiesto en una jornada celebrada este jueves, en la Oficina del Parlamento Europeo en Madrid sobre el convenio, en la misma semana que la Comisión Europea (CE) ha propuesto dichas salvaguardas.
Se basan en un refuerzo de la vigilancia y en la reacción rápida ante el aumento de las importaciones o de la caída de precios; incluyen procedimientos específicos a productos sensibles, como el vacuno, las aves de corral, el arroz, la miel, los huevos, el ajo, el etanol y el azúcar.
La visión del negociador
El negociador principal de la CE del acuerdo con Mercosur, Paolo Garzotti, ha destacado durante la jornada, por videoconferencia, que las salvaguardas -que ya estaban en el acuerdo- supondrían la vuelta de los aranceles si hay "serios problemas con los productores europeos".
Garzotti, jefe de unidad para América Latina y el Caribe, ha defendido que el pacto tiene ventajas para la agroalimentación española e incluso ha relativizado algunas concesiones, porque por ejemplo en el ámbito cárnico la preferencia para un año "es un cuarto de lo que Brasil exporta a China".
Los contingentes para productos sensibles de Mercosur, ha subrayado, están "bien calibrados" y entrarán en vigor de forma gradual.
Del lado positivo, ha recordado la bajada de aranceles a productos de interés para España, ahora gravados con un 10 % o un 35 %.
Arancel cero al aceite de oliva y el vino
Como ejemplo, ha apuntado que el arancel cero para el aceite de oliva, del vino y de las frutas y hortalizas benefician a unas exportaciones valoradas en más de 200 millones de euros para toda la UE.
También ha mencionado la protección de 59 indicaciones geográficas protegidas y denominaciones españolas, como el Queso Manchego, el Turrón de Alicante o el Cava.
Por otro lado, el acuerdo liberalizará el transporte marítimo.
Representantes de la CE, de Brasil, del Gobierno, eurodiputados, de la patronal CEOE y de la Fundación Euroamérica han defendido, en líneas generales, la importancia del pacto.
Otra medida de protección es la propuesta de la CE de un fondo de reserva de 6.300 millones de euros que podrá ser utilizado para mitigar cualquier impacto negativo en los agricultores.

Una garantía que ha valorado el eurodiputado popular Gabriel Mato, ponente del informe del Acuerdo de Asociación UE-Mercosur en la Comisión de Comercio Internacional del PE.
Mato ha opinado que las preocupaciones del sector agrícola "no se han ignorado" y ha añadido que las salvaguardas permiten activar ese mecanismo en tres semanas si hay amenazas en el mercado, con desencadenantes como una caída del 10 % en las exportaciones o en los precios.
Ha remarcado que el acuerdo es necesario y que, si no sale adelante, "el vacío" de Europa en las relaciones comerciales con Latinoamérica "lo llenarán otros".
Posición española
Según el director general de Comercio Internacional e Inversiones del Ministerio de Economía, Juan Luis Gimeno, los embajadores de los 27 países de la UE han adoptado esta semana un mecanismo que facilita la aplicación de tales salvaguardas.
Gimeno, que ha indicado que el acuerdo ahorra a España 500 millones de euros en aranceles -en todos los sectores- ofrece un potencial importante.
En concreto ha defendido el posible aumento "exponencial" para el vino y el aceite, además de recordar que España ahora es compradora de insumos a Mercosur, que se reexportan a otros países, con lo que la bajada de aranceles reducirá los precios para los consumidores.
Por su parte, la eurodiputada Oihane Aguirregoitia (PNV) ha reconocido que queda "mucha cocina" hasta la ratificación del acuerdo y ha admitido que existen riesgos agrícolas, por lo que es importante dialogar con el sector primario.






