Con sus "condicionantes", Europa está "poniendo en riesgo" la producción de alimentos a un "precio razonable", lo que repercutirá en el abandono rural o en que los productos no serán competitivos y no podrán "entrar en la cesta de la compra de todos los ciudadanos".
Así lo asegura el consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior de la Comunidad de Madrid, Carlos Novillo, en una entrevista con Efeagro en la que analiza la situación del sector agroalimentario, que se manifiesta estos días en toda la Unión Europea (UE) para denunciar la crisis que atraviesa.
"Estamos en una inflación brutal que está afectando a la cesta de la compra y tenemos que actuar; se necesita una economía global que pueda producir alimentos a un precio razonable, y eso es lo que en Europa se está poniendo en riesgo", afirma Novillo, ingeniero agrónomo de formación.
Y reclama, de nuevo, que como se ha hecho con el IVA del aceite de oliva, el impuesto también se reduzca en la carne y el pescado: "Ahí es donde el gobierno puede actuar y poder mejorar un poco y paliar un poco ese crecimiento de los precios".
Según datos de la Comunidad, Madrid cuenta con una superficie agraria útil de 303.330 hectáreas, con más de 7.700 explotaciones, especialmente de cebada y trigo, y una "considerable" cabaña ganadera de vacuno, ovino y caprino.
Sumados el sector primario y la industria agroalimentaria, se generan 150.000 empleos directos e indirectos en 1.692 empresas en la región (el 5,6 % del total ).
"Creo que hay que reformular el Pacto Verde y lo que está suponiendo para el futuro del primario y de la Política Agraria Común; desde Europa se tiene que abandonar esa política de los despachos y de los lobbies ecologistas", defiende Novillo, tras señalar que le apena "como ingeniero agrónomo" que se decida "desde los despachos" de quienes que nunca han trabajado en el sector.
En este sentido, cree que la "aplicación de dogmas políticos ideológicos" en el agroalimentario -"desde el sector que lidera la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera", afirma- se puede trasladar a la cuestión energética, y plantea que "el cierre de las centrales nucleares nos va a llevar a una situación de apagón energético en pocos años".
"Hay que sacar de una vez por todas la ideología de la ciencia de la técnica", insiste, y "facilitarle la labor (a los profesionales), no ir poniéndoles trabas constantemente".
El peso del sector alimentario en Madrid
El conjunto de la industria alimentaria regional factura más de 6.500 millones de euros al año, el 13 % del total.
Y en ese escenario el Ejecutivo regional ha creado el Cluster Agroalimentario, que según el consejero demuestra con sus 130 empresas incorporadas que hay alianzas y unión, incluso con firmas fuera del sector: "Saben que se necesitan para tener producto de calidad, mantener la vida rural, mejorar la vida al productor y para que el producto sea de más calidad".
Según datos de la Comunidad, hay 503 empresas autorizadas y 4.054 productos que cuentan con el sello "M Producto Certificado"; y se han distribuido 100.000 kilos de productos frescos y de temporada en los primeros seis meses de funcionamiento de "Madrid Rural", un mercado de proximidad para la venta de alimentos locales sin intermediarios, en la localidad de Fuenlabrada.
"Los agricultores y ganaderos madrileños están queriendo diferenciarse, y sus productos están siendo ya muy demandados incluso en la restauración, como la Denominación de Origen de Vinos de Madrid o el aceite", destaca el consejero, quien remarca el valor agroalimentario de una comunidad "pequeña y muy urbana", pero que tiene zonas despobladas "donde queremos trabajar intensamente".
Para eso, califica de "fundamental" el relevo generacional y señala que el gobierno regional quiere "llegar ahí con lo que necesiten", sea digitalización "para que su vida sea más fácil y su trabajo sea más eficaz", ayudas en la relación con la industria o propuestas de comercialización como "Madrid Rural".
La falta de agua
Respecto a otra de las cuestiones acuciantes para la cadena alimentaria -la falta de agua-, defiende la planificación realizada por la Comunidad y el trabajo de reducción de las pérdidas en la red de 14.000 km de tuberías de un 14 % a un 4 %, y aunque destaca que la autonomía ha llegado "a 2024 con 7 millones de habitantes y casi 80 % del agua embalsada" reclama un pacto nacional del agua.
El peso económico del sector madrileño es, de acuerdo a sus cifras, el cuarto en dimensión económica en España, por detrás de Andalucía, Cataluña y Comunidad Valenciana; aporta el 7,9 % del VAB agroalimentario y el 7,7 % del empleo total del sector en términos nacionales, fundamentalmente por su estructura en transformación, comercialización y distribución.
"Creo que el sector agroalimentario madrileño goza de muy buena salud y lo que queremos es que nos dejen trabajar; que no se ponga en riesgo el buen hacer que tenemos y que los madrileños sepan lo que invierten estas empresas en mejorar su entorno, en fijar población rural y en ofrecer productos con un mínimo impacto sobre los ecosistemas. Solo hay que remar a favor", concluye Novillo.






