La temporada estival, con temperaturas no demasiado altas hasta ahora e incluso lluvias, han enfriado el consumo de helado; aún así, los productores esperan una buena temporada con un incremento de entre un 3 % y un 5 % de las ventas y afrontando el incremento de costes de hasta un 300 %.
UN VERANO FRÍO PARA LOS HELADOS

