El informe, en el que han participado 300 empresas de gran consumo, muestra que el 13,5 % de ellas están preocupadas sobre todo por los fenómenos climáticos extremos y la escasez de recursos naturales, y el 12 %, por el crecimiento de la polarización, la desinformación y el aumento de la conflictividad social.
El encarecimiento de las materias primas, la energía y el transporte representa el mayor impacto de la inestabilidad geopolítica para el 75 % de las empresas; el 16,5 % señala el debilitamiento del consumo y los cambios en los hábitos de compra.
Respecto a la actividad en el último trimestre del año, el 43 % de las compañías lo afronta con optimismo, otro 40 % ve la etapa «muy difícil», sin «grandes» expectativas para la recta final; y el 16 % condiciona sus expectativas a la evolución de la situación política y social.

A pesar de la incertidumbre, el 69 % de los encuestados declara que mantendrá los planes previstos para el próximo año, mientras que el 16 % opina que buscará nuevas oportunidades de negocio y el 15 % frenará sus inversiones.
La productividad es la principal tarea pendiente
El 70 % del sector cree que la mejora de la productividad es la principal asignatura pendiente para dinamizar la economía española, según Aecoc.
De cara al Gobierno que salga de las urnas el próximo 29 de noviembre, el 51 % de los participantes reclama medidas destinadas a recuperar el poder adquisitivo del consumidor.
Según el director general de Aecoc, José María Bonmatí, esta es una medida «sumamente necesaria ya que en un contexto de alta inflación, no haber deflactado el IRPF ha supuesto, en la práctica, una subida fiscal encubierta para muchos contribuyentes».
«Mientras el Estado ha registrado unos ingresos extraordinarios, el peso de la inflación y de la presión fiscal ha recaído con especial intensidad sobre la clase media, que es la que sostiene y dinamiza el consumo en nuestro país», ha afirmado en la nota.









