El sector tiene mucho margen para mejorar sus exportaciones de alimentos españoles a Estados Unidos, China, México, Japón y el Reino Unido, pero necesita reforzar la marca España, adaptar la oferta y los envases a los consumidores de esos países, según los consejos asesores de las campañas de promoción del Gobierno español.
Los consejeros de las oficinas económicas y comerciales de España en las embajadas de esos países han presentado este miércoles los retos y las oportunidades para la industria alimentaria, en una jornada organizada por el ICEX y por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA).
En concreto, han presentado las conclusiones de los consejos asesores de expertos de «Spain Food Nation» (campaña de ICEX y MAPA), compuestos por prescriptores de la distribución, la hostelería y la industria alimentaria, y que perciben la situación del comercio en esos cinco países estratégicos.
A por los «empollones» de China
El consejero de la Oficina Comercial en Pekín, Ernesto Negredo, ha destacado que los chinos priorizan cada vez más la trazabilidad y la seguridad alimentaria y que hay un perfil que ganar, el del ciudadano «verificador» o «empollón» que se lee a fondo las etiquetas.
El aceite de oliva tiene mucho potencial, al igual que el vino en el gigante asiático, incluso para aquellos de regiones españolas menos conocidas internacionalmente.
Pero hay margen también para exportar allí pescado -si se explican bien el origen y las artes- frutas y cárnicos, en un momento en que está de moda el «melón con jamón».
El público hispano en EE. UU.
La consejera de la Oficina Económica y Comercial en Nueva York, Verónica Samper, ha insistido, dentro de Estados Unidos, en la importancia de los consumidores jóvenes (entre los 18 y 35 años) y del mercado hispano -un 22 % de la población estadounidense-.
Según los estudios presentados este miércoles, una mayoría de los consumidores latinos de EE. UU. compraría alimentos gourmet españoles o vinos si fueran fáciles de encontrar.
El consejo asesor ha recomendado identificar el origen español, contar la historia y concentrar los esfuerzos en áreas geográficas prioritarias.
El Reino Unido
Reino Unido es el primer destino de los alimentos españoles fuera de la Unión Europea, pero en ese mercado hay que visibilizarlos más, según la consejera de la Oficina Económica y Comercial en Londres, Nieves Díaz.
Como debilidad, ha mencionado la fuerte dependencia del granel y de las marcas blancas o de distribuidor, por lo que la exportación debe avanzar hacia productos de mayor valor añadido.

Los británicos están más interesados en lo relacionado con la salud que con la sostenibilidad, lo que es un reto para las exportaciones de productos ecológicos.
Díaz ha destacado la fuerte competencia del mercado británico, muy abierto y las «fricciones» en el acceso tras el Brexit.
«Más allá de la paella» en Japón
El agregado comercial de la Oficina Económica en Tokio, Arturo Lanz, ha apuntado que el reto en Japón está en difundir que la gastronomía española va «más allá de la paella» y en promocionar la oferta de productos como el aceite de oliva virgen extra, las conservas, los dulces y los quesos, «con relato».
España tiene una cuota del 7,5 % de las importaciones japonesas de vinos, según Lanz, quien ha afirmado que existe una oportunidad «de oro» por el precio, porque los de Francia e Italia se han encarecido mucho.
El boca a boca en México
La consejera comercial de la Oficina Económica y Comercial en México, Isabel Clavero, ha explicado que en México, donde la ventaja está en que se conocen muy bien los productos españoles, el «boca a boca» funciona y los mexicanos «necesitan piel», es decir que se les cuente bien la bondad de esos alimentos.
Los retos están en las brechas sociales entre la población, en que el precio importa y en que los potenciales consumidores de la exportaciones españolas representan un 30 % de la población.
La estrategia en México debe combinar la restauración y la colaboración con chefs.
Por otro lado, en la jornada se han analizado las oportunidades para las empresas españolas de tecnología e industrias de base agroalimentaria, con estudios que prueban el potencial de la acuicultura, la genética animal y la innovación agroindustrial en China y en México.









