SECTOR PORCINO

Alberto Herranz: El sector del cerdo blanco trabaja con inteligencia diversificando mercados

Publicado por: Juan Javier Ríos/EFEAGRO 4 de marzo de 2023

El director de la interprofesional del porcino de capa blanca (Interporc), Alberto Herranz, defiende que el sector “está demostrando” que trabaja con “inteligencia” para diversificar los mercados exteriores, potenciando los existentes y buscando nuevas aperturas

El director de la interprofesional del porcino de capa blanca (Interporc), Alberto Herranz, defiende que el sector “está demostrando” que trabaja con “inteligencia” para diversificar los mercados exteriores, potenciando los existentes y buscando nuevas aperturas.
Durante una entrevista con Efeagro, Herranz recuerda cómo el veto ruso a las exportaciones de éste y otros productos agroalimentarios en 2014 les hizo ver la necesidad de tener una cartera de clientes diversificada: “El cierre de Rusia fue el punto de inflexión en el que el sector porcino empezó a reflexionar sobre cómo funciona la internacionalización”, reseña. Un contexto internacional en el que “muchas veces no se depende de decisiones comerciales sino de otras índole geopolítica que te pueden cerrar” un destino.

Tras Rusia, se puso la mirada en China porque es un país con una población “muy numerosa” y de “muy alto consumo” de esta carne pero comenzó a comprar menos producto debido a la pandemia y sigue así al incrementar también su cabaña de cerdos con la mejora de la situación por la Peste Porcina Africana.
Por todo ello, el sector ha crecido en 2022, más allá de China, en “todo el sudeste asiático” y potenciando México, Chile o haciendo estudios de mercado para Nigeria y Costa de Marfil.

La intención es fijarse en mercados y países que están ensanchando su clase media y, por lo tanto, su poder adquisitivo que les lleve previsiblemente a comprar más este tipo de carne.
“Estamos preparados para cubrir las demandas de esos consumidores, queremos ser competitivos y estar en esos mercados”, apunta.

El director de Interporc, Alberto Herranz, durante la entrevista. Efeagro/Interporc

Un contexto de incertidumbre

Todo eso, eso sí, en un contexto internacional que sigue marcado por la “incertidumbre” que comenzó con la pandemia y que luego siguió debido a la guerra en Ucrania, según mantiene.
Un panorama que ha llevado al encarecimiento de los costes de producción y de la inflación en “todos” los eslabones de la cadena, algo que “no se había dado nunca”.

Pero el encarecimiento de insumos, como la energía, ha traído algo positivo y es una aceleración en la transición hacia el uso de energías renovables en empresas como las del porcino.
“Se ha incrementado el uso de placas solares en las granjas y en las industrias”, lo cual ayuda a avanzar en la consecución de los objetivos de las políticas comunitarias como el Pacto Verde Europeo.

Sostenibilidad y bienestar animal

En este contexto de inflación, hay voces en el sector agroalimentario que han pedido precisamente a la UE una demora en la implantación de esas políticas “verdes”.
En una línea parecida, Herranz dice que el sector “tiene claro” que “hay que alimentar a la población cuidando el planeta” y, de hecho, “no hemos dejado de hacerlo”, pero cree que con la situación actual, la Unión Europea debería aplicar “un poco más el sentido común y adaptar -la implantación normativa- a la realidad”.

“Lo que le vale hoy a la población es que le pongamos a su disposición productos sanos, seguros y asequibles”, destaca.
Aunque, como reitera, no han dejado de hacer sus esfuerzos en materia de sostenibilidad o bienestar animal, área esta última en la que han impulsado la implantación de reglamentos y sellos voluntarios con exigencias que “van más allá” de las normativas comunitarias de obligado cumplimiento, por lo que cumplen con “los estándares más exigentes del mundo”.

Sanidad animal

En la entrevista hace mención, igualmente, a la evolución de la Peste Porcina Africana (PPA) por Europa e incide en la importancia de “extremar” la prevención y la bioseguridad en las explotaciones donde, por cierto, “cada vez es mucho mayor” el nivel de protección.
También aboga por potenciar la formación a los trabajadores, los protocolos de actuación en empresas que no los tengan aún y ser “muy exigentes” durante los movimientos de importación de animales.
Herranz concluye ensalzando la potencia económica de un sector “esencial”, que es “competitivo, resiliente, profesional, hace las cosas bien” y que “seguirá estando ahí” para la sociedad.