El mercado central de abastecimiento de pescado de Madrid -el segundo mayor del mundo- necesita "abrir la vista" y atraer clientes de la distribución hostelera para reflotar las ventas y el negocio, según la presidenta de la Asociación de Empresas Mayoristas de Pescado de Madrid (Aempm), Julia Gonzalo.
La presidenta de la Aempm apunta, en una entrevista a Efeagro, que las empresas mayoristas de pescado -ubicadas en Mercamadrid- deben enfocar su negocio hacia otro tipo de canales, más allá de las pescaderías, tras un año difícil por la inflación y márgenes estrechos de ingresos.
Gonzalo, que llegó al cargo el pasado mes de noviembre, analiza los retos del comercio de productos del mar y de la acuicultura desde el mercado de abastos madrileño, el segundo del mundo detrás de Tokio y el primero en variedades, pues allí se comercializan más de 400 especies.
En esa plaza funcionan 110 empresas y 156 puntos de venta al por mayor, para clientes como minoristas tradicionales, supermercados y cadenas de hoteles pero, según Julia Gonzalo, la actividad está muy enfocada a la "tradición" y es conveniente abrirse, por ejemplo en los horarios, para que acudan más compradores.
El mercado, añade, refleja también la caída del consumo del pescado en el hogar y la orientación de los ciudadanos, que cada vez tienen menos tiempo para cocinar, y dan prioridad a salir a comer o cenar fuera.
Entre 3.000 y 5.000 personas pasan cada día por el mercado pesquero madrileño, que compra género nacional y de muchos países del mundo -España es deficitaria en el comercio de pescado y marisco-.
En 2023, Mercamadrid comercializó 165.022 toneladas de productos pesqueros, un 4 % más que el año anterior.
Sin embargo, Gonzalo explica que el 80 % o incluso el 100 % de las empresas registraron un descenso en sus ventas.
A favor de bajar el IVA para mejorar los márgenes
La responsable de la Aempm se suma a la petición general del sector pesquero español para que el IVA del pescado baje del 10 % actual al 4 %, porque "animaría" las ventas, pero afirma que hacen falta otras soluciones, como una mayor promoción con apoyo público.
Preguntada por el encarecimiento de la cesta de la compra y el impacto en la cadena de producción alimentaria, subraya que los mayoristas han sido "los mayores perjudicados, porque han bajado sus márgenes" y cuesta trabajo "cubrir gastos".
Dificultades de personal y relevo generacional
Gonzalo pertenece a la segunda generación de una empresa familiar de mayoristas de pescado de Madrid y tiene asegurado el relevo con sus dos hijos, que están empezando, y algún sobrino, pero reconoce que es difícil contratar gente en el mercado central.
"Aquí ha entrado mucha gente joven y hay una tradición, pero como intentes contratar a alguien que no tenga un tipo de relación (familiar) es muy complicado, el horario no gusta, ni pasar frío ni trabajar los sábados, nos cuesta un triunfo encontrar trabajadores", asegura.
No obstante, apunta que la situación no es tan problemática como en otros ámbitos pesqueros, porque al final se consigue contratar empleados; la presencia extranjera es muy numerosa -en la mayoría de las empresas-, hay un centenar de nacionalidades y sobre todo una comunidad notable de trabajadores suramericanos.
Un 20 % de mujeres en un ámbito masculino
Un 20 % del personal del mercado mayorista de pescado madrileño es femenino -el 15 % de los directivos es mujer- y además, dentro de la Aempm la directiva es paritaria, con Julia Gonzalo como la primera presidenta de su historia.
Con más de cuatro décadas de experiencia en el sector, Gonzalo dirige la empresa Congelados Cientocinco; afirma que la situación está cambiando, pues por ejemplo cuando se inauguró Mercamadrid en 1982 la presencia de mujeres era pequeña y hasta se les confundía con hombres.
A pesar de los problemas para conciliar el horario nocturno -las jornadas laborales empiezan sobre la medianoche- asegura que no se ha sentido discriminada y que el mercado es una "piña" donde el ambiente es peculiar, pero más familiar que en una oficina con calefacción.






