El Gobierno se reunirá con las autonomías y con el sector agrario desde el próximo otoño para negociar y acercar posiciones sobre conceptos básicos para la futura Política Agrícola Común (PAC) para el 2028-2034.
Abordarán conceptos como el de "agricultor activo" o los términos para los pagos redistributivos.
Así lo ha avanzado el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, durante su comparecencia, a petición propia, en la comisión de Agricultura, Pesca y Alimentación del Congreso de los Diputados para informar sobre el tercer año de aplicación de la PAC 2023-2027.
Esas reuniones, que comenzarán cuando acabe el verano, servirán para "ver dónde estamos cada uno" de los actores y "defender posiciones más claras" desde España de cara a la negociación en Bruselas.
Ha reconocido que España ya se ha puesto de acuerdo en "tres ejes fundamentales": conseguir, al menos, los mismos fondos que en la programación actual; una PAC que sea una política "auténticamente europea"; y el rechazo a la renacionalización.
Planas ve "ciertos progresos" para conseguir algunos de estos objetivos pero "aún no hemos alcanzado nuestro objetivo".
Aplicación en 2025
En 2025 se abonaron 4.808 millones en ayudas directas para más de 560.000 beneficiarios que, si se suman las de desarrollo rural y la cofinanciación, ascienden a 7.000 millones, según Planas.
Para el ministro, lo "más significativo" es la consolidación de "un nuevo modelo de apoyo basado en la rentabilidad y la sostenibilidad" porque las explotaciones "van integrando de forma progresiva los instrumentos que persiguen sostenibilidad medioambiental, social y económica".

A su juicio, en esta programación actual, herramientas como el "caping" (tope a las ayudas) o el pago redistributivo han sido "importantes" para "una mejor distribución" de la financiación.
Una de las novedades de la PAC 2023-2027 fueron los ecorregímenes, que están siendo aplicados por el 75 % de los beneficiarios, según ha detallado.
Ayudas por la guerra
En la comparecencia también ha mencionado el decreto aprobado ayer por el Consejo de Ministros que incluye la ampliación en 230 millones de las ayudas a la compra de fertilizantes y al gasóleo agrícola y pesquero para afrontar el aumento de costes por el conflicto en Oriente Medio.
Es "un paso más" en la respuesta del Gobierno ante este conflicto y ha valorado que España aporte a sus agricultores "más fondos que los dados por la CE al conjunto de la Unión".
El objetivo de las ayudas es "apoyar al sector" y "beneficiar a los ciudadanos para que los precios de los alimentos se mantengan controlados y contenidos".
Análisis político
Desde los distintos grupos parlamentarios ha habido unanimidad en pedir una PAC que, al menos, mantenga el presupuesto de la programación actual y han pedido al Gobierno que se oponga a cualquier tipo de recorte que proponga Bruselas.
El grupo Popular cree que siguen pendientes de solución "muchos aspectos" de la PAC, entre ellos el "exceso de burocracia y complejidad administrativa, las dificultades de los ecorregímenes" o la necesidad de actualizar las ayudas en función de la inflación.
El grupo Socialista, por su parte, reconoce un escenario "complejo y con incertidumbres" para el futuro de la PAC y ve "inaceptable" el recorte "tan brutal" propuesto por la Comisión Europea que, según ha recordado, "está compuesta, en su mayoría, por miembros del Partido Popular Europeo".

VOX ha lamentado que la PAC haya pasado de ser el "corazón" del presupuesto comunitario a ser una partida "marginal" y que "ahora quieren recortar y meterla en un fondo único, disolviendo sus principios fundacionales".
Los partidos de izquierda (Sumar y Podemos) han puesto además el foco en la necesidad de que la próxima política agraria comunitaria impulse medidas en favor del bienestar animal.
Los partidos nacionalistas, a su vez, han mostrado su preocupación porque una hipotética renacionalización de la PAC haga que el Estado tenga más peso en la gestión de la futura política en detrimento de los territorios.
La anécdota de la sesión la ha protagonizado uno de los componentes de la comisión porque ha repartido dos cajas de melocotones, una pieza de las cuales ha regalado a Planas que no ha dudado en llevarla a la mesa presidencial desde la que ha intervenido.





