Teleférico de Madrid. Foto. Cedida por Teleférico de Madrid

Teleférico de Madrid. Foto. Cedida por Teleférico de Madrid

TELEFÉRICOS

España en teleférico

Publicado por: BEATRIZ MAPELLI / EFETUR 27 de abril de 2015

Te proponemos una ruta por España en teleférico, una atracción turística que permite descubrir los encantos del panorama nacional suspendido en las alturas. Cinco propuestas que incluyen destinos como Benálmadena, Madrid o Tenerife, que te esperan desde el aire.

España presume de ser la nación que implantó el primer teleférico del mundo para pasajeros, de la mano del ingeniero Leonardo Torres Quevedo. Un teleférico de plano inclinado instalado en 1907 en San Sebastián para que la aristocracia donostiarra pudiera acceder a la cima del monte Ulía, según recoge Teleférico de Madrid.

Ahora, tiempo después, son muchos los funiculares que se reparten por la geografía española y que esperan a los turistas con una interesante propuesta: disfrutar del mejor skyline de la ciudad suspendido en el aire.

Teleférico de Madrid

Arrancamos el viaje en la capital española donde nos espera una original experiencia subidos en el teleférico de Madrid. Construido por la empresa suiza Von Roll e inaugurado en 1969 por el alcalde de Madrid, Carlos Arias Navarro, este espacio brinda, por ejemplo, la posibilidad de disfrutar de algunas de las mejores puestas de sol de la ciudad.

El teleférico, de sistema bicable, cuenta con 80 cabinas con capacidad para cinco personas cada una y recorre una distancia de 2.457 metros, a una velocidad de 3,5 metros por segundo. Se tarda 11 minutos aproximadamente en realizar el trayecto, alcanza una altura máxima de 40 metros y podría transportar a 1.200 pasajeros por hora.

El viaje, que arranca en el paseo del Pintor Rosales y termina en la Casa de Campo, realiza el siguiente recorrido: la rosaleda del Parque del Oeste, la estación de cercanías de Príncipe Pío, la ermita de San Antonio de la Florida, el río Manzanares y la plaza de los Pasos Perdidos de la Casa de Campo. Al terminar, los turistas podrán disfrutar en familia de una visita al parque infantil Pumba o saborear un aperitivo desde el restaurante-mirador con vistas panorámicas.

Cabinas estacionadas el día de la inauguración del teleférico de Madrid, en 1969. EFE/jgb
Cabinas estacionadas el día de la inauguración del teleférico de Madrid, en 1969. EFE/jgb

Teleférico del Teide -Tenerife-

La segunda parada nos lleva a Tenerife para disfrutar de un viaje aéreo en el Teleférico del Teide. Su ubicación, en pleno corazón del Parque Nacional del Teide, regala a sus visitantes una de mejores vistas del Teide -el pico más alto de España-. La experiencia permite disfrutar, todos los viernes, de los atardeceres de la isla mientras se sobrevuelan volcanes, cráteres y ríos de lava dibujando desde el aire una panorámica cromática única.

La estación base, situada a 2.356 metros de altitud, cuenta con dos cabinas con capacidad para 38 personas cada una que realizan un trayecto cada 8 minutos. Por su parte, la estación superior se sitúa a 3.555 metros de altitud y es el punto de partida de las distintas propuestas turísticas dentro del “Volcano Life Experience” como excursiones, senderismo o una visita al observatorio solar, entre otras.

Teleférico de Fuente Dé -Cantabria-

Situado en la comarca de Liébana, este teleférico va desde la localidad de Fuente Dé hasta el mirador de El Cable, salvando un desnivel de 753 metros.

Se inauguró en 1966 y cuenta con una estación base a 1.090 metros de altitud y otra, en la parte superior, enclavada a 1.850 metros. Las cabinas tienen capacidad para 20 personas y, desde ellas, se puede contemplar un espectacular cuadro del macizo central de los Picos de Europa.

Y aquí una particularidad: por la climatología de la zona, en ocasiones los turistas atravesarán las nubes en la ascensión a la cumbre añadiendo originalidad a la experiencia.

Una vez arriba, se puede aprovechar para hacer senderismo por caminos de montaña como el que lleva a La cumbre de los Horcados Rojos, un balcón en el interior del Macizo Central.

Teleférico de Fuente Dé. Foto. Cedida por Cantabria Infinita
Teleférico de Fuente Dé. Foto. Cedida por Cantabria Infinita

Teleférico de Montjuïc -Barcelona-

Las mejores vistas de la Ciudad Condal podemos disfrutarlas gracias al Teleférico de Montjuïc. Éste, abierto en 1970, ofrece a los turistas un viaje en modernas instalaciones, gracias a la renovación realizada en 2005.

El trayecto se realiza en 5 minutos en una telecabina y tiene parada en tres estaciones: el Parc de Montjuïc, desde el que se pueden visitar espacios como la Fundación Miró o el Museo Nacional de Arte de Cataluña; el Mirador de l'Alcalde, con una terraza ajardinada con vistas al puerto de Barcelona; y el Castell de Montjuïc, antigua fortaleza militar en la cima de la montaña.

Subido a este teleférico se pueden sacar grandes instantáneas de edificios emblemáticos como la Torre Agbar, la montaña o el mar Mediterráneo.

Teleférico de Benalmádena -Málaga-

Terminamos en el municipio malagueño de Benalmádena donde aguarda un teleférico que une el centro urbano de Arroyo de la Miel con la cima del Monte Calamorro, en la Sierra de Mijas, a unos 700 metros de altitud.

El recorrido de tres kilómetros y 15 minutos permite contemplar, durante la primera parte del mismo, Arroyo de la Miel y Benalmádena Costa en todo su esplendor. Posteriormente, en la ascensión al monte, la panorámica se amplia y ofrece una visión panorámica del perfil del litoral malagueño.

En la cima del Monte Calamorro, el enclave más elevado de Benalmádena, con cerca de 800 metros de altitud sobre el nivel del mar, se ofrecen distintas propuestas de ocio como hacer senderismo, asistir a una exhibición ecuestre o descubrir la vía láctea en el Planetario al aire libre -en temporada estival-, entre otras cosas.

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