Recepción del Hotel de Hallen, en Ámsterdam. Foto cedida por la Oficina de Turismo de Holanda en Ámsterdam

Recepción del Hotel de Hallen, en Ámsterdam. Foto cedida por la Oficina de Turismo de Holanda en Ámsterdam

Tendencias

Holanda, viejo destino con nuevas propuestas

Publicado por: María López Fontanals-EFE/REPORTAJES 25 de febrero de 2015

Holanda es uno de los países más visitados en Europa y cuenta con una larga tradición como destino turístico. Sin embargo, más allá de los lugares más populares y tradicionales, nuevas tendencias despuntan entre las elecciones de sus visitantes.

Los Países Bajos es una de las naciones más desarrolladas y urbanizadas del mundo, con la densidad de población más alta de Europa. En una superficie de alrededor de los 41.500 km², donde más del 18 % es agua, viven más de 16,5 millones de personas.

Un país extraordinario con una enorme variedad de lugares para visitar en un área relativamente pequeña, con una diversa oferta de destinos turísticos que incluye cultura y arte, turismo urbano, deportes y naturaleza, entre otros, y que cuenta con una larga tradición como zona turística en el Viejo Continente.

Más allá de canales y tulipanes

“En 2014 cerca de 14 millones de turistas extranjeros visitaron Holanda, lo que representa un incremento respecto a 2013, y la mayoría de ellos llegaron desde Alemania, Bélgica y Reino Unido, siendo China el país con mayor índice de crecimiento”, dijo a Efe la portavoz de la NBTC, la organización responsable de la promoción de Holanda a nivel nacional e internacional, Thérèse Ariaans.

Y las cifras de turistas latinoamericanos también han aumentado, según explicó Ariaans. “ Nos han visitado más de 300.000 turistas latinoamericanos y 410.000 españoles. Del primer grupo, más de 130.000 llegaron desde Brasil, lo que supone un aumento del 10% de visitantes provenientes de este país durante el último año”, dijo.

Sin duda Holanda es famosa por sus tulipanes, quesos, molinos y canales, pero también por sus ciudades, sus reconocidos maestros de la pintura y el turismo de bicicleta.

Restaurante Stroom, en Rotterdam. Foto cedida por la Oficina de Turismo de Holanda en Rotterdam
Restaurante Stroom, en Rotterdam. Foto cedida por la Oficina de Turismo de Holanda en Rotterdam 

“En general, los turistas vienen a Holanda para visitar los destinos icónicos, disfrutar de nuestras ciudades, de la costa y la naturaleza”, dijo Ariaans a Efe, al tiempo que indicó que “cuando están aquí, las actividades que más realizan quienes visitan Holanda son caminar, montar en bicicleta, visitar lugares históricos, conocer nuestros bares, cafés y restaurantes, así como comprar y visitar museos” .

El turismo urbano es, sin duda, uno de los destinos preferidos por los visitantes que llegan hasta Holanda. Pero los gustos cambian y, aunque Ámsterdam sigue siendo la ciudad más visitada del país -millón y medio de viajeros en 2014- y una de las urbes más populares en Europa, “es cada vez más común entre los turistas visitar otras ciudades como Rotterdam, La Haya, Utrecht y Maastricht, las cuales han incrementado el número de visitantes durante el último año”, añadió la portavoz.

Y es que los destinos turísticos también varían con el paso de los años y los cambios generacionales, porque también varían los gustos y nuevos destinos adquieren fuerza entre las preferencias de los viajeros que visitan Holanda.

La Directora de la Oficina de Turismo de Holanda en España, Jeannette Varela, explicó que “así como las tendencias cambian, también existe una variación en el turismo y, a nivel general, los visitantes ahora buscan vivir experiencias únicas, disfrutar de las ciudades como lo hace un local y buscan descubrir los lugares menos conocidos".

Dormir en una barrica... o en una cárcel

En plena época de ebullición de las redes sociales y de internet, que nos coloca virtualmente en cualquier punto del mundo, es cada vez más común que los visitantes busquen “lugares auténticos donde dormir, comer o donde vivir una experiencia integral, como visitar un molino y poder hablar con el molinero, e incluso dormir y comer allí o, por ejemplo, hacer un taller sobre cerámica en la pintoresca ciudad de Delft...”, explicó Varela.

Seguramente por esta razón en Holanda es cada vez más frecuente encontrar inusitadas formas de hospedarse, hoteles que ofrecen una experiencia de alojamiento muy diferente y especial.

Una opción que se ha hecho muy popular es acudir al hotel De Wrouwe van Stavoren que ofrece la posibilidad de dormir en barricas donde antes se había elaborado vino; o la granja de Hayema Heerd, cerca de Groningen, en donde se puede pernoctar en camas de paja al más puro estilo granjero.

Es, además, una de las tendencias que han encontrado las autoridades holandesas para dar una segunda vida a edificios que son reconvertidos en hoteles.

Tal es el caso, por ejemplo, de antiguas cárceles rehabilitadas, como el Lloyd Hotel, en Amsterdam, o el Het ArrestHuis, en la localidad de Roermond.

Interiores de la librería Dominicainen, en Maastrich. Imagen cedida por la Oficina de Turismo de Holanda en Maastrich.
Interiores de la librería Dominicainen, en Maastrich. Imagen cedida por la Oficina de Turismo de Holanda en Maastrich. 

O el monasterio del siglo XVI en Maastricht que hoy es un hotel, el Kruisherenhotel, pero también antiguas cocheras de tranvías, como el Hotel De Hallen de Ámsterdam, y hasta centrales eléctricas en desuso reconvertidas, como el Stroom, ubicado en Rotterdam.

Quizás una de las opciones más extravagantes de esta tipología de hoteles sea el Crane Hotel, en Harlingen, o el Faralda NDSM, en Amsterdam, ambos situados en antiguas grúas portuarias.

Pero no solo se reutilizan edificios antiguos para convertirlos en hoteles, también se pueden encontrar librerías, como la Selexyz Dominicana, instalada en una iglesia gótica del siglo XIII en la histórica Maastrich; o el restaurante De Kas, ubicado en un antiguo invernadero de 1926, o el REM Eiland, de Ámsterdam, situado en una plataforma construida en los años 60 que sirvió de estación de radiodifusión y, más tarde, de estación meteorológica.

Otras opciones muy populares en los últimos tiempos en Holanda para alojarse son la de dormir, como si fuéramos holandeses, en un barco, en los conocidos como “botels” u hospedarse en los hoteles "boutique", o en los denominados “poshels”, una de las últimas tendencias en alojamiento, en los que se aúnan precios asequibles y diseño.

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