La música y un buen vino suelen ser protagonistas en las reuniones de amigos y familiares; un tándem que no pasa desapercibido para grandes estrellas de la música como Rosalía que le brinda una oda al Sauvignon Blanc en su estreno de "Lux" este viernes.
Elaborado con uva de vino de piel verdosa y originaria de Burdeos (Francia) ha cautivado a la catalana, quien le dedica su canción número doce de su recién estrenado álbum "Lux" donde deja muy claro que "No necesita nada más: un Sauvignon Blanc".
Su nuevo álbum está teniendo impacto en el mundo gastronómico porque hasta la conocida marca Santa Teresa ha lanzado una edición exclusiva de sus yemas inspiradas en el último trabajo de la artista.
Es una edición "especial" y "limitada" de una yemas especiales porque están recubiertas "con un delicado velo blanco de Sauvignon Blanc" y suponen "un homenaje" a la artista y a la santa.

Sin embargo, no es la única artista que le ha cantado al vino porque, ya en 2022, la británica Adele le dedico la balada "I drink wine" -Yo bebo vino- en su cuarto álbum "30".
Adele consigue un "maridaje" de delicadeza y equilibrio que culmina con un videoclip de algo más de seis minutos, donde sostiene una copa de vino en la mano mientras navega sobre un flotador.
Clásicos de ayer y hoy
Pero mucho antes, en 1963, Elvis Presley celebró con una melodía los placeres de la vida con "Vino, dinero y amor", cuya canción iniciaba con la frase "Viva el vino, viva el amor", que se repite a lo largo de dos minutos en su trabajo "Fun in Acapulco".
Tan solo tres años más tarde, la mítica cantante estadounidense de soul, Nina Simone, le dedico a "un vino lila" la melodía "Lilac Wine", una canción que habla de cómo una "extraña delicia" la hipnotizó bajo un árbol del mismo color, haciendo referencia a la vid.
Fue un año después, en 1967, cuando Neil Diamond grabó "Red, Red Wine", una canción en el que ensalza al vino tinto en su segundo álbum "Just for You"; en 1983 el grupo británico UB40 ofreció una nueva versión de la canción con ritmos propios del "reggae", que llegaría a la lista Billboard Hot 100 en Estados Unidos.

Este idilio entre música y vino va más allá de los artistas en solitario porque el mundo de las bandas y grupos también ha dedicado letras a los caldos.
Uno de los ejemplos está en la mítica banda Héroes del Silencio, que le dedicó el nombre de su tercer título de estudio "El espíritu del vino" en 1993.
Del mismo modo que los hermanos David y José Manuel Muñoz, Estopa, hicieron en 2001 con la mítica canción "Vino tinto" que este año se ha coreado en varios festivales y en la que hablan de la calidad del vino y sus singularidades con estrofas como "fíjate un objetivo distinto, que soy como un vino tinto, que si me tomas en frío engaño, y con los años me hago más listo, cariño".
Pero también ha habido homenajes a la inversa, es decir, del mundo del vino a la música y, para muestra, un sólo ejemplo: el vino "Song" que elabora Bong & Hubert de Boürard en Burdeos (Francia).





