Hotel Balneario "Caldas de Boí, Lleida. Foto. Gil Antonio Gómez

Hotel Balneario "Caldas de Boí, Lleida. Foto. Gil Antonio Gómez

CONCURSO

Hotel Balneario Caldas de Boí, en un enclave “maravilloso”

Publicado por: BEATRIZ MAPELLI / EFETUR 2 de diciembre de 2015

Gil Antonio Gómez nos envía una imagen del Balneario 'Caldas de Boí' (Lleida), para participar en 'El concurso de Efetur'. Un hotel, nos dice, enclavado en el Pirineo leridano y dentro del Parque Nacional de Aigüestortes que tiene en la fusión de naturaleza y agua “uno de sus máximos exponentes.”

“Me alojé en el Hotel Balneario 'Caldas de Boí', enclavado en el Pirineo leridano y dentro del Parque Nacional de Aigüestortes. Está en un enclave maravilloso y rodeado de una exuberante naturaleza. El conjunto de piscinas a distinta temperatura y el cuidado entorno nos parecieron un aporte singular. La conjunción de naturaleza y agua tiene en este hotel-Balneario uno de sus máximos exponentes.” Gil Antonio Gómez

Nos adentramos en la Estación Termal de Caldes de Boí, en Lleida, donde el paisaje dibuja un escenario que es en sí mismo todo un reclamo turístico. Se sitúa a 1.500 metros de altitud, en pleno corazón del Pirineo leridano, en el Valle de Boí, y a solo 10 minutos del 'Parque Nacional de Aigüestortes y Lago de San Mauricio', el único de Cataluña.

Un oasis entre montañas

El balneario tiene 24 hectáreas de superficie donde se dan cita numerosos jardines y dos establecimientos hoteleros: por un lado, el Hotel Manantial 4*, que data de 1956, conserva su arquitectura de montaña y alberga 92 habitaciones distribuidas en tres plantas; por otro, el Hotel Caldes 2*, una antigua hospedería medieval de 1671 con un total de 69 habitaciones.

Pero lo que verdaderamente hace de éste un lugar único son sus 37 manantiales de aguas mineromedicinales de diferentes composiciones y temperaturas -desde los 4 a los 56 grados centígrados-; y el Centro Termal de Estética y Belleza, con una amplia gama de servicios. Con el agua como invitado de honor, se ofrecen tratamientos como inhalaciones y aerosoles, baños de agua sulfurada, estufas naturales o terapia de fango, recomendables para reumatismos, afecciones respiratorias o dermatológicas, y problemas del aparato circulatorio, entre otras cosas.

Vista general del Hotel Balneario "Caldas de Boí", Lleida. Foto. Cedida por Balneario "Caldas de Boí"
Vista general del Hotel Balneario "Caldas de Boí", Lleida. Foto. Cedida por Balneario "Caldas de Boí"

Y en cuestión de placer, este espacio suma y sigue. Hay, por ejemplo, varios rincones en los que degustar los sabores locales como el restaurante Manantial, con capacidad para 180 personas, y el restaurante Consorcia, con capacidad para 150 personas. Ambos ofrecen menús elaborados con productos de la comarca. También está el restaurante-brassería Club Piscina, abierto durante la temporada estival, que ofrece propuestas a base de ensaladas y carnes a la brasa.

Además, en el mismo recinto del balneario, y de uso compartido entre los dos hoteles, se encuentran cuatro piscinas exteriores de agua termal, piscina cubierta climatizada, zona aparcamiento, sala de reuniones, un museo con una colección privada de motos, guardería, pádel, mini-golf, pistas de petanca y una amplia superficie de jardines.

Naturaleza y turismo

También aquí se dan cita numerosos atractivos turísticos que añaden valor a la experiencia. Como punto de partida está el propio valle en el que se ubica el balneario, que configura un entorno único con lagos, ríos, montañas y saltos de agua. También aquí, los visitantes pueden aprovechar para descubrir un conjunto de nueve iglesias románicas declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y construidas entre los siglos XI y XIII.

En lo relativo al medio natural, cabe mencionar también el Parque Nacional de Aigüestortes y Lago de San Mauricio, el único Parque Nacional de Cataluña y ubicado a solo 10 kilómetros del centro termal. Un escenario que invita a disfrutar de jornadas al aire libre con actividades y deportes de aventura como senderismo, rutas a caballo, pesca, bicicleta de montaña, canoa o windsurf, entre otras.

Recomendamos también enriquecer la jornada con la gastronomía de la región, que ofrece especialidades como las carnes de cordero y ternera, los embutidos como la girella, la trucha de río o las setas.

Secciones : Hoteles Turismo