En tasa mensual, el Índice de Precios de Consumo (IPC), difundido este jueves, ha reflejado que los precios de la alimentación se elevaron el 0,5 % en enero.
Esos incrementos han sido superiores a los de la inflación en general, que fue del 3,4 % anual y del 0,1 % mensual, según los datos del INE.
Los alimentos y bebidas no alcohólicas han sido uno de los grupos con mayor repercusión positiva en la tasa mensual del IPC, debido principalmente al encarecimiento del pescado y marisco (+2,1 %), las legumbres y hortalizas (+1,5 %), los aceites y grasas (+3,1 %), y el agua mineral, los refrescos y los zumos de frutas y vegetales (+1,5 %).

Los únicos productos de alimentación que se han abaratado respecto a diciembre han sido la carne de ovino (-3,9 %), las frutas frescas (-2,6 %), la carne de ave (-0,1 %) y los cereales y sus derivados (-0,1 %).
En comparación con enero de 2023, los precios se han incrementado en todos los alimentos y bebidas, sobre todo en los aceites y grasas (+43,2 %), legumbres y hortalizas frescas (+15,6 %), frutas frescas (+13,7 %) y carne de porcino (+12,4 %).









