El Día Mundial de la Pasta, celebración oficiosa impulsada por las asociaciones de productores, se conmemora cada 25 de octubre, y en España llega en un momento en el que sus ventas aumentan, según han declarado a EFE Agro las empresas fabricantes y consultoras de gran consumo. Hay buenas perspectivas para las industrias, pese a que afrontan más costes de producción por las tensiones internacionales en los mercados de materias primas y de la energía.
El IPC de septiembre indica que los precios de los «macarrones, tallarines, cuscús y pastas alimenticias similares» bajaron un 0,4 % mensual y un 1,6 % interanual, mientras que en lo que va de 2026 han descendido un 1,7 %.
Más ventas en 2026
Los datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), la consultora Circana y las empresas Gallo y Ebro Foods constatan el aumento de ventas.
Según los últimos datos disponibles de Nielsen, facilitados por Grupo Gallo, las ventas minoristas de pasta han crecido un 3,1 % en volumen en el último año móvil hasta septiembre, lo que «cuadriplica» el crecimiento de 2025 (+0,8 %).
El Panel de Consumo del MAPA señala que en los últimos doce meses hasta julio los hogares españoles consumieron 207,2 millones de kilos, un 4,3 % más que el mismo período anterior, mientras que el gasto ascendió a 538,47 millones de euros, con un repunte del 2,7 %, y sitúa en 4,39 kilos anuales la ingesta de pasta per cápita.

Por su parte, Ebro Foods habla de un crecimiento del 2,3 % en el mercado de la pasta y de estabilidad en valor, hasta los 550 millones de euros.
La consultora Circana sitúa en 489,9 millones de euros el gasto en establecimientos del gran consumo en los últimos doce meses hasta agosto, con estabilidad en valor (+0,2%) y recuperación del consumo (+1,3%), acompañada de una bajada de precios (-1,1%).
Los costes
La situación geopolítica ha aumentado la presión a las industrias en los costes de producción.
La directora de marketing de Gallo, Chelo Domínguez, ha apuntado que el entorno de incertidumbre de 2026 «exige una gestión especialmente activa de los costes» del trigo, del envase o la energía.
Desde Ebro han señalado que además de los cereales hay que contar otros alimentos que se emplean para productos como la pasta fresca, como los huevos, los lácteos o la patata, y que el clima está «adquiriendo más peso» en la oferta de materia prima.
Tendencias
La portavoz de Gallo identifica dos tendencias: los consumidores más sensibles al precio, que buscan opciones asequibles y los que demandan un valor diferencial, a través de la experiencia gastronómica, la nutrición o la conveniencia.
Menciona, respecto al segundo caso, el interés por propuestas de mayor valor añadido, como las pastas «prémium» y las opciones vinculadas a la salud y la nutrición, entre ellas las variedades sin gluten, elaboradas 100 % con legumbres o con un mayor contenido en proteínas; unos segmentos que representan un 20 % de la pasta comercializada en España.
Ebro Foods -que vende pastas en España con la enseña italiana Garofalo- afirma que la «evolución más interesante se produce en la composición del mercado», donde las marcas italianas de calidad continúan ganando relevancia y ya representan más del 7 % de la cuota en volumen y cerca del 10 % en valor, con crecimientos de «doble dígito».
La compañía asegura que esa tendencia también se observa en otros países.
Según Circana, en los supermercados se venden más pastas especiales (+4,1 %), impulsadas por el segmento de espirales (+17,3 %), mientras aquellas al huevo (-6,8 %) o integrales (-6,2 %) pierden consumo.
Desde Ebro suman el interés por la tradición italiana a la curiosidad y al desarrollo de propuestas inspiradas en otras culturas gastronómicas, especialmente las asiáticas.









