Bailarines de Junkanoo muestran sus coloridos disfraces en una de las playas de Nassau. Foto: Natalia Bonilla

Bailarines de Junkanoo muestran sus coloridos disfraces en una de las playas de Nassau. Foto: Natalia Bonilla

Tradiciones y cultura

El junkanoo, identidad cultural de Bahamas

Publicado por: Natalia Bonilla. EFE/REPORTAJES 25 de junio de 2015

En varias ocasiones al año las tranquilas calles de Nassau, la capital de Bahamas, se ven abarrotadas por miles de personas que salen a cantar, bailar y gozar al ritmo de los tambores, cencerros y silbatos del tradicional junkanoo.

 

Usualmente cada año, entre el 26 de diciembre y el 1 de enero, los bahameses en la isla de Nueva Providencia -y gran parte de los que residen en otros territorios del archipiélago- arriban a la capital para celebrar los orígenes de su cultura con un desfile de grupos musicales con máscaras y vestimenta llamativa. Se trata de una fiesta conocida localmente como junkanoo. 

Aunque hay múltiples versiones sobre el origen de la palabra junkanoo, la más popular apunta a que podría ser una derivación sonora del nombre de John Canoe, un líder tribal del África Occidental que fue esclavizado y traído a las Antillas, donde ganó notoriedad por sus reivindicaciones para ser liberado.

Libertad para los esclavos

Si bien se desconoce si Canoe pudo disfrutar en vida de su reclamo, lo que sí se sabe es que su petición abrió paso para que, durante la época navideña -la más grande celebración del año para el pueblo bahamés desde hace siglos- se otorgara un período especial para los esclavos.

Según el Gobierno de Bahamas, el Festival de Junkanoo comenzó a realizarse en el siglo XVII como un desfile de máscaras, cuando los esclavos recibían hasta tres días de libertad después de Navidad. Durante ese período celebraban la ocasión en las calles cantando, bailando y desfilando con la cara pintada o cubierta con máscaras.

Durante la ceremonia de apertura del Carnaval de Junkanoo de Bahamas, un grupo de junkanoo local enciende la fiesta en la ";villa cultural" creada para la actividad. Foto: Natalia Bonilla
Durante la ceremonia de apertura del Carnaval de Junkanoo de Bahamas, un grupo de junkanoo local enciende la fiesta en la "villa cultural" creada para la actividad. Foto: Natalia Bonilla 

En aquel entonces, utilizaban las esponjas de mar y otros materiales naturales para confeccionar sus vestimentas, pinturas y hasta los instrumentos musicales que anteriormente eran creados con conchas de caracol, cuernos de animales y madera, aunque ahora se elaboran con materiales más elaborados.

El Festival de Junkanoo comenzó a realizarse en el siglo XVII como un desfile de máscaras, cuando los esclavos recibían hasta tres días de libertad después de Navidad

Precisamente por el hecho de transitar por las calles con la cara tapada y de forma casi anónima, también se apunta a que la palabra junkanoo podría estar derivada de la expresión francesa "l'inconnu", en referencia a los "desconocidos" que se tapan el rostro con máscaras para participar en este tipo de celebraciones.

Se trata de un festejo que se ha convertido en toda una tradición cultural autóctona que se reproduce en diversos eventos a lo largo del año.

Bahama Mama rompe el tabú de las mujeres

Desde su concepción, el junkanoo ha sido una expresión artística dominada por la participación masculina. A lo largo de la historia, las mujeres bahamesas no han participado activamente de esta celebración, en parte debido a la tradición conservadora que imperaba en la sociedad de esta excolonia británica.

Sin embargo, en el siglo XX, este escenario cambió gracias a la lucha de una artista local, Maureen Duvalier, quien con el tiempo se ha convertido en un ícono nacional. De hecho, hoy en día se la conoce con el apodo de Bahama Mama.

Nacida en 1926, Bahama Mama era la hija de Eustace Duvalier, el hermano de Francois Duvalier, expresidente de Haití y, desde muy joven, trató de adentrarse en el mundo artístico, pese a que en aquellos tiempos no estaba bien considerado que las mujeres participaran de los desfiles de junkanoo.

Para 1958, Bahama Mama lideró el primer grupo de junkanoo totalmente compuesto por féminas que desfilaron en la calle Bay

Con un distintivo pañuelo en la cabeza, Bahama Mama rompió esquemas por su carisma y el don de cantar canciones nativas, que gozaban de gran popularidad entre los locales y los turistas.

Para 1958, la artista lideró el primer grupo de junkanoo totalmente compuesto por féminas que desfilaron en la calle Bay, donde se concentran la mayoría de los negocios y comercios más importantes de la capital, y que causó tanta impresión que se llevaron el máximo galardón de la fiesta de junkanoo de aquel año.

Aquella hazaña logró abrir puertas a las mujeres en este ámbito y amplió el rol de las féminas, tanto en la danza de esta expresión artística, como en la composición de temas, pasando por la confección de las vestimentas típicas de este tipo de celebración.

Esas vestimentas se reconocen por sus colores vivos, el uso de flequillos (flecos) y, en general, la escasez de tela, que deja al descubierto gran parte del cuerpo de los bailarines, que originalmente en su mayoría eran hombres, aunque ahora predominan las mujeres.

En 2004, Bahama Mama recibió una medalla que la reconoció como Miembro de la Excelentísima Orden del Imperio Británico en la División Civil, otorgada por la reina de Inglaterra, Isabel II.

Esas vestimentas se reconocen por sus colores vivos, el uso de flequillos (flecos) y, en general, la escasez de tela

Nueve años después, la intérprete, que nunca se casó y no tuvo hijos, murió en diciembre de 2014 a los 88 años de edad. El Gobierno de Bahamas organizó un gran funeral en su memoria. Convertida en toda una institución nacional, Bahama Mama incluso cuenta con su propio trago (bebida) tropical.

El Junkanoo fuera de Bahamas

A principios del pasado mes de mayo de 2015, el Gobierno de Bahamas organizó su primer Carnaval de Junkanoo. Fue la primera edición de un carnaval temático con el que las autoridades locales se han propuesto dar a conocer al mundo su centenaria cultura de máscaras, música y baile.

Con ello pretenden añadir a su atractiva oferta de turismo de playa un nuevo aliciente, que ayude a identificar al archipiélago también con eventos culturales y tradicionales.

El Carnaval comprende una serie de fiestas y conciertos que se prolongan por un espacio de tres días y que culmina con un masivo desfile de grupos de junkanoo, cuya música mezcla géneros regionales como la soca o el calypso.

La celebración de junkanoo se ha convertido en un festival informal por las calles con un gran desfile, que puede ser comparado con otros festivales de origen panafricano, tal y como lo son otros carnavales de la región, e inclusive el Mardi Gras de Nueva Orleans.

En su primera edición, el evento estuvo promovido, junto al Gobierno de Bahamas, por los artistas locales Gus Cooper y Percy "Vola" Francis, considerado este último como "el rey del junkanoo" por ser líder de Shell Saxons Superstars, una de las bandas de música más antiguas y reconocidas dentro de esta manifestación popular.

El Carnaval comprende una serie de fiestas y conciertos que se prolongan por un espacio de tres días y que culmina con un masivo desfile de grupos de junkanoo

Actualmente, The Saxons cuenta con 600 hombres y mujeres, entre bailarines y músicos, que han ganado en varias ocasiones premios en los desfiles y que, a la misma vez, han demostrado que el junkanoo es una industria cultural en pleno crecimiento en la región del Caribe.

Según Paul Major, director de la Comisión Nacional de Festivales de Bahamas, el Carnaval marca "el renacimiento de la cultura y el arte de Bahamas", al tiempo que incluye en su cartel a artistas internacionales para elevar la celebración y atraer la atención de otros lugares del mundo.

Bahamas era uno de los pocos países caribeños que no contaba con un carnaval distintivo. Por ello, la población local se vuelca en este evento, para demostrar -desde el personal del aeropuerto internacional Lynden Pindling hasta los pequeños comerciantes en Nassau- la grandeza de esta fiesta local a la región y al resto del mundo.

Trascendiendo el arte

La celebración del junkanoo ayuda a reflexionar sobre la identidad cultural de la población bahamesa. Tal es así que la Galería de Arte Nacional de las Bahamas ha lanzado el pasado mes de mayo una exhibición alrededor de esta temática titulada "Flock" (Bandada, en español).

Bahamas era uno de los pocos países caribeños que no contaba con un carnaval distintivo. Por ello, la población local se vuelca en este evento

La exhibición, organizada por el Ministerio de Juventud, Deportes y Cultura de Bahamas, busca crear "una plataforma visual para el entendimiento del impacto del Carnaval Junkanoo y cómo es interpretado por los individuos creativos que son parte del mismo", destaca la Galería en su web.

La muestra presenta una colección de vestuarios y piezas decorativas producidas expresamente para los desfiles de junkanoo.

Y es que este carnaval reafirma la identidad cultural de Bahamas favoreciendo que el archipiélago, situado frente al estado estadounidense de Florida y al norte de Cuba, vuelva a "conectarse" con la región del Caribe y el mundo en general.

 

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