Cooperativas Agroalimentarias sitúa en 18,6 millones de toneladas la cosecha española de cereales de 2026, lo que supone una caída del 30 % respecto al año pasado.
Las cooperativas han difundido este martes su segunda estimación de cosecha de cereales, con datos más precisos sobre los rendimientos, y que reflejan el impacto del calor de los últimos meses en los cultivos.
Respecto a su primera estimación de mayo, supone una revisión a la baja de 1,96 millones de toneladas (-9,5 %) y frente a la "excepcional campaña de 2025", por su abundancia, la producción se reduce de forma muy significativa hasta un 30 % y el rendimiento en un 24 %.
"Las expectativas favorables generadas por las precipitaciones de primavera no se han consolidado de manera uniforme. Las elevadas temperaturas aceleraron la maduración de los cultivos en numerosas zonas del centro y norte peninsular, reduciendo el periodo de llenado, el peso del grano y el rendimiento final", según las cooperativas.
A estas circunstancias se suma una campaña muy desigual territorialmente, pues en buena parte del centro y norte el principal factor limitante ha sido el estrés térmico e hídrico, y en Andalucía las lluvias del invierno provocaron encharcamientos, problemas de nascencia y falta de uniformidad en determinadas parcelas.
Datos por cultivos
Por cultivos, las cooperativas prevén una cosecha de 5,6 millones de toneladas de trigo blando; 449.000 toneladas en trigo duro; 6,9 millones en cebada, 868.000 toneladas de avena; 149.000 de centeno; 804.000 de triticale y de otros cereales y 3,83 millones de maíz.
La producción de trigo se reduce un 35,9 %, la de trigo duro un 34 %, la de cebada un 32,4 %, y la de maíz un 2,16 % respecto a la campaña pasada.

No obstante, las cooperativas han precisado que los rendimientos de la cosecha son próximos a la media de los últimos cinco años, ya que la pasada temporada fue excepcionalmente buena.
Asimismo, han subrayado que la "volatilidad de las últimas campañas pone de manifiesto la necesidad de reforzar la capacidad de adaptación de las explotaciones frente a fenómenos climáticos cada vez más extremos y concentrados".
También han mencionado un factor económico que agrava la campaña: el incremento de los costes de producción en insumos, energía y labores que ha reducido de forma significativa la rentabilidad de las explotaciones.
Por ello, el margen económico para los agricultores será "considerablemente menor" que en campañas anteriores, según las cooperativas.





