España producirá 1,5 millones de toneladas de frutas de hueso este año, un 6 % más que en 2025, según las estimaciones de las cooperativas.
Cooperativas Agroalimentarias de España ha estimado que la producción nacional de melocotón, paraguayo, pavía y nectarina alcanzará las 1.514.367 toneladas, lo que supone un incremento del 6 % respecto a 2025 y un 14,16 % por encima de la media de las últimas cinco campañas.
En un comunicado, el presidente del subsector de fruta de hueso de Cooperativas, Javier Basols, ha destacado que esta campaña se caracteriza por la "recuperación del potencial productivo en la mayoría de las zonas, gracias al invierno favorable y a la ausencia de accidentes climáticos graves".
"Aunque hemos tenido episodios de lluvias en floración, heladas y pedriscos puntuales, el sector llega a la campaña con una producción equilibrada y con expectativas razonablemente positivas", ha añadido.
La nectarina, la primera fruta de hueso en volumen
Por especies, la nectarina liderará la producción nacional con 585.993 toneladas, un 3 % más que en 2025; le seguirán la pavía, con 316.312 toneladas (+9,5 %); el melocotón, con 311.779 toneladas (+3 %); y el paraguayo, con 300.283 toneladas (+12 %).
España, según los datos presentados la semana pasada en Europêch 2026, será el primer país productor de fruta de hueso de la Unión Europea (UE), por delante de Italia (911.972 toneladas), Grecia (755.000 toneladas) y Francia (227.525 toneladas).

La producción europea crecerá un 9 % (3.408.864 toneladas), con crecimientos en Francia y Grecia que alcanzarán el 4 % y el 24 %, respectivamente.
Respecto a la producción de ciruela en España, Cooperativas ha precisado se estima un 3 % menos por problemas de cuajado, especialmente en Extremadura, Castilla-La Mancha y Cataluña, mientras que la de albaricoque bajará un 7 %, hasta las 110.120 toneladas, aunque esta cifra es un 13 % superior a la media del periodo 2020/24.
Esta organización ha lamentado "la creciente limitación de herramientas fitosanitarias", una situación que, a su juicio, "compromete la competitividad de las producciones" en España y en el resto de la UE





