Voluntarios del Banco de Alimentos de Vizcaya. Efeagro/Miguel Toña

Voluntarios del Banco de Alimentos de Vizcaya. Efeagro/Miguel Toña

OTOÑO PARA LOS BANCOS DE ALIMENTOS

Los bancos de alimentos afrontan un otoño con menos donaciones y más usuarios

Publicado por: EFEAGRO 23 de septiembre de 2022

Los bancos de alimentos de todo el país afrontan el comienzo del otoño con incertidumbre y la previsión de un aumento en los usuarios que acudan a sus despensas debido a la persistencia de la subida de precios en los alimentos básicos, una aumento de personas que en Andalucía puede llegar al 20 %.

Así lo ha explicado el director del Gabinete Técnico de la Federación Española de Bancos de Alimentos, Francisco Greciano, quien ha destacado que, a pesar de no tener una estimación concreta, prevén un "aumento considerable" del número de personas que acudan a sus despensas.

Quien sí ha hecho una estimación es el presidente de la Federación de Bancos de Alimentos de Andalucía, Ceuta y Melilla, Francisco Arteaga, que ha cifrado en torno al 20-25 % el incremento de usuarios que se producirá.

El problema se agudiza porque a ese mayor número de usuarios se suma el descenso de la cantidad de productos donados.

Los últimos datos publicados el pasado mayo por la federación nacional, señalaban entonces una caída en los repartos del 10 %, un descenso que continúa en la actualidad.

Todo ello en un contexto en el que los alimentos y las bebidas no alcohólicas se encarecieron en agosto un 13,8 % respecto al mismo mes de 2021 y un 0,5 % respecto a julio de 2022, con subidas de precio destacadas en alimentos básicos como queso y huevos, carne, el pan y cereales y leche.

Y precisamente sobre la leche, el director ha precisado que este es el "producto estrella de los bancos" que, además, ahora está sufriendo las consecuencias del aumento de los costes de producción.

La diferencia norte-sur se acentúa

La diferencia entre los niveles de pobreza que llevan a los vecinos a acudir a los bancos de alimentos se puede trazar, según ilustra Greciano, en una línea que divide el sur de España - Andalucía, Extremadura, Murcia, Ceuta y Melilla- del norte.

Según los últimos datos de los que dispone Fesbal, Andalucía es la comunidad autónoma que más usuarios recibe en sus instalaciones, con casi 400.000, y le siguen, por porcentaje de población, Cataluña (con 247.775) y la Comunidad de Madrid (con 187.457).

Trabajadores en un banco de alimentos. Foto: EFEAGRO / Celia Arcos.

Expectación ante la Ley de Desperdicio

Sobre la ley contra el desperdicio alimentario que aprobó su proyecto el Gobierno el pasado junio, el presidente de Fesbal se ha mostrado "expectante" ante el posible impacto que esta pueda tener en las donaciones por parte de distribución y la industria a los bancos de alimentos.

La ley, que tiene como objetivo reducir el desecho de alimentos sin consumir en toda la cadena alimentaria, podría suponer un empujón para llenar más las despensas de los bancos de alimentos del país, en las que en 2021 los productos que provenían de esa lucha contra el desperdicio suponían el 46 % del total.

Al detalle, los bancos de alimentos distribuyeron 173.000 toneladas de alimentos, de ellas, aproximadamente el 50 % procedían de excedentes alimentarios,

Sin embargo, el presidente de la Federación de Bancos de Alimentos de Andalucía, Ceuta y Melilla, sostiene que, en la actualidad hay una mayor concienciación sobre la venta de los productos denominados "feos".

Un hecho que afecta directamente a los Bancos de Alimentos, ya que antes muchas de estas frutas, verduras y hortalizas que no encajaban en los cánones estéticos de los supermercados se destinaban a sus despensas.

Ahora esa cantidad ha disminuido aunque, tanto el presidente de la federación nacional como los de los bancos de las zonas del sur, confían en que se empiecen a ver pronto los resultados de la ley contra el desperdicio.

Menos donaciones, encarecimiento de productos básicos y aumento de usuarios que acuden a los bancos de alimentos, una "tormenta", según Arteaga, que lleva a estas organizaciones prever que afrontan un otoño convulso y con incertidumbre.