Se replantean el futuro del sector

Los productores hortofrutícolas de la UE pelean por salvar sus cosechas mientras los precios de la energía se disparan

Publicado por: Efeagro/Euractiv/Natasha Foote 14 de septiembre de 2022
Disclaimer EU21

Cofinanciado por la Unión Europea

Las opiniones y puntos de vista expresados solo comprometen a su(s) autor(es) y no reflejan necesariamente los de la Unión Europea. Ni la Unión Europea ni la autoridad otorgante pueden ser considerados responsables de ellos.

El encarecimiento de las facturas de energía amenaza al sector hortofrutícola de la Unión Europea (UE), que busca salvar sus productos cerca del momento de la cosecha. Esta situación amenaza a los cultivos y lleva a algunos productores a cuestionarse el futuro del sector.

"Mientras que el debate a nivel europeo ha estado dominado en general por los productos lácteos y los cereales, el sector de frutas y de hortalizas es "esencial" para garantizar la seguridad alimentaria de la UE", según el presidente del grupo de trabajo sobre frutas y hortalizas de la organización de agricultores comunitarios COPA-COGECA, Luc Vanoirbeek.
"Muchas personas dependen de este sector, pero debemos sobrevivir este año", ha declarado a EURACTIV, además de subrayar que frente al estallido de los costes de producción hasta un nivel récord los precios de los productos "no siguen" esa subida.
Las facturas energéticas en el sector se han incrementado y son hasta 12 veces superiores a la media, un agricultor belga mismamente declaró que su factura anual de 3.000 euros se ha disparado hasta más de 50.000 euros este año.
La elevación de los costes energéticos ha impactado de tres formas, según Vanoirbeek.

Cientos de manzanas exhibidas en una muestra. EFE/Archivo.MAXIM SHIPENKOV
Manzanas. EFE/Archivo.MAXIM SHIPENKOV

Del lado de la producción, los sistemas de cultivo en invernadero y los costes de insumos como los abonos se han visto fuertemente afectados.
Si a ello se añade la canícula registrada este año, el volumen de producción de algunos productos, como los tomates, ha caído un 20 %.
En estos momentos, con la campaña de cosecha de los 12 millones de toneladas de manzanas y los 2 millones de toneladas de la UE en pleno auge, los productores se enfrentan a otro obstáculo: el almacenamiento de las frutas.
"La gente debe decidir que hacer a la semana siguiente: las peras se han recogido, hay que almacenarlas o se pierden", ha explicado Vanoirbeek à EURACTIV.
Desde el momento en que una fruta o una verdura es cosechada debe ser conservada en fresco para evitar que se estropea pero eso requiere mucha energía.

Alertas sobre la gravedad de la situación

Después de meses difíciles, los productores se han enfrentado a decisiones delicadas y algunos han usado las redes sociales para resaltar la gravedad de su situación.
"La semana próxima tendremos que decidir entre seguir cosechando a pérdidas o dejar que todo se pudra, manzanas, peras y el resto", escribió un agricultor en LinkedIn en una publicación titulada "Crónica de una muerte asegurada".
En el momento actual, al menos un tercio de los alimentos producidos para consumo humano se pierde o desperdicia en el mundo, en gran parte a causa de problemas de almacenamiento y de cadenas de aprovisionamiento ineficaces.
Esta advertencia llega en un contexto de preocupaciones crecientes por la seguridad alimentaria a causa de las perturbaciones del abastecimiento provocadas por la guerra en Ucrania.
Pero para Vanoirbeek el desperdicio no es una opción.
"He oído a agricultores decir que no querían cosechar, pero no es una alternativa", ha declarado.

 

Soluciones inteligentes

 

En su lugar, Vanoirbeek baraja ciertas soluciones innovadoras para salvar la cosecha, especialmente sistemas de enfriado inteligente con un tiempo de utilización más corto así como una venta más rápida. Pero esta solución es complicada por las perturbaciones en la cadena de aprovisionamiento.
"Debemos intentar intentar vender de inmediato con los precios actuales, pero por otro lado, constatamos que la venta y la comercialización son verdaderamente difíciles en este momento con la perturbación de las exportaciones", ha declarado.
Por ejemplo, algunos Estados miembros de la UE, como Polonia, han registrado una cosecha de manzanas excepcionales este año.
En tiempos normales, una gran parte de estas manzanas sería exportada a los países vecinos, Ucrania y Bielorrusia, pero este año, tendrán que venderse en el mercado interior de la UE.
"De hecho, nos encontramos en una situación en la que los costes aumentan, las exportaciones disminuyen y el consumo baja", concluye Vanoirbeek.

Un futuro incierto

Si algunos países, como Bélgica, han ofrecido una cierta ayuda financiera para los pequeños productores, esta es muy "simbólica", estima Vanoirbeek.
Y, como el sector está actualmente en plena crisis, la verdadera inquietud afecta al futuro, ha advertido.
"Por el momento, muchos (productores) tienen contratos a largo plazo hasta 2023-2024, y aún no han sido tocados de lleno por el alza de los precios", ha declarado.
Por el contrario, muchos están reconsiderando su futuro dentro del sector.
"Ahora reflexionan sobre lo que van a hacer en la próxima campaña, sobre si seguirán cultivando o no", ha indicado, además de subrayar que al contrario que en periodos de crisis anteriores, "no hay luz al final del túnel".