El BOE ha publicado este miércoles la resolución de la pesquería de anchoa en el Cantábrico con 30.500 toneladas en 2026, mientras hoy ya se han subastados las primeras capturas de anchoas a 3 euros el kilo.
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha activado la pesquería de anchoa en el Cantábrico y Noroeste para sus buques de cerco que tienen asignadas para este año un total de 30.485 toneladas.
El Boletín Oficial del Estado ha recogido este miércoles la resolución en la que se detalla que esta pesquería se activó ayer martes y finalizará el 30 de noviembre de 2026.
Los topes máximos de capturas y desembarques son los siguientes: entre marzo y junio se permiten 10.000 kilogramos por buque y día para las embarcaciones de más de 120 GT y 8.000 kilogramos por buque y día para el resto de las embarcaciones.

Durante el segundo semestre, del 1 de julio al 30 de noviembre, los topes máximos de capturas y desembarques serán de 5.000 y 4.000 kilogramos por embarcación y día, respectivamente, para cada uno de los tramos de buques definidos anteriormente.
La resolución detalla otros aspectos como que todos los buques de cerco en Cantábrico y Noroeste deberán respetar la talla de 60 piezas de anchoa por kilogramo, con una tolerancia del 10 %, durante los meses de marzo, abril, mayo y junio.
Subastadas las primeras capturas de anchoas en Cantabria
Las lonjas de Santoña y Laredo han subastado este miércoles los primeros 21.000 kilos, aproximados, de bocarte (anchoa) en Cantabria, que se han despachado a un precio medio de 3 euros el kilo y suponen el inicio de la actividad en los puertos de la región tras la apertura, ayer, martes, de la campaña en el Cantábrico.
Cinco cerqueros han desembarcado en Santoña unos 13.000 kilos de anchoa de calidad aceptable para el mercado de consumo fresco y, en Laredo otro barco ha cubierto el cupo completo de 8.000 kilos permitidos.
La práctica totalidad de esas capturas proceden de aguas del País Vasco, salvo un buque que ha largado a la altura de Santander.
El patrón mayor de la Cofradía de Pescadores de Santoña, Miguel Fernández, ha explicado a preguntas de los periodistas que, por el momento, la anchoa es de "tamaño pequeño" porque se trata de pescado de abra, que está presente todo el año en la costa.

"Estamos a primeros de marzo y hay que tener en cuenta que para la costera hay que esperar a abril o mayo, que es realmente donde el bocarte tiene calidad y tamaño", ha precisado.
Sobre el precio de venta en lonja, Fernández ha señalado que es "más o menos parecidos" al que registraron ayer en las cofradías vascas.
Allí la práctica totalidad de la flota de cerco del norte peninsular se centra en buscar los bancos de bocarte que, por el momento, son escasos en contraste con la sardina, que sí es abundante y se puede capturar en la zona francesa.
Si no hay cambios, los buques cántabros permanecerán en esa zona del este hasta el viernes cuando, previsiblemente, regresen a sus bases para descansar el fin de semana y a la espera de que el pescado aparezca ya en grandes cantidades por áreas cercanas.
Respecto a la caballa (verdel) que, por el momento es inexistente, el patrón mayor de Santoña ha reconocido que está "algo preocupado", pero confía en que a mediados de marzo pueda emerger, sobre todo, para la flota de anzuelo.
Costera anchoa
El Boletín Oficial de Cantabria ha publicado este miércoles la resolución de la Secretaría de Pesca con la apertura ayer, martes, de la pesquería de la anchoa en el Cantábrico para las embarcaciones de cerco.
La campaña finalizará el 30 de noviembre y, en total, la flota española tiene asignada para este año un total de 30.485 toneladas de anchoa.





