Media hora en tren separa Ámsterdam de La Haya. HOLLAND.

Media hora en tren separa Ámsterdam de La Haya. HOLLAND.

EUROPA

Más allá de Ámsterdam

Publicado por: CARMEN DE ÁGUEDA 12 de abril de 2013

En coche o en tren, es posible desplazarse desde Ámsterdam a diferentes ciudades de los Países Bajos para conocer la Holanda más tradicional. Una excursión de un día basta para conocer desde La Haya hasta Delft o para recorrer algunas de las localidades más típicas del norte del país.

Apenas una hora de viaje separan la Estación Central de Ámsterdam y la ciudad de Delft conocida por sus trabajos en porcelana. En la ciudad aún se puede visitar la Royal Delft, la última fábrica de este tipo de artesanía pintada a mano cuya tradición se fraguó  en el siglo XVII.

El casco antiguo de la ciudad es un auténtico paseo por la tradición arquitectónica del país con paradas imprescindibles como la Iglesia Nueva, en la que se puede visitar la tumba de Guillermo de Orange (1533-1584).

Disfrutar de un almuerzo en una "terraza flotante" nos ayuda a reponer fuerzas antes de dirigirnos a La Haya, a tan solo quince minutos en tren desde Delft. En la Real Pinacoteca Mauritshuis, una de las más importantes del país, se puede disfrutar de la vista de cuadros como "La joven de la perla" de Vermeer, así como de obras de Rembrandt, Hals y Steen.

En La Haya, sede del Gobierno, puede visitarse el Binnenhof y sus edificios gubernamentales históricos como la Casa de Representantes o el Senado. Pero no es el único punto de interés de la ciudad. El hermoso lago Hofvijver sirve de parada antes de llegar al Palacio Noordeinde, que ahora se utiliza como lugar de trabajo de la Reina Beatriz.

La Haya es también conocida por acoger la Corte Internacional de Justicia cuya sede se encuentra en el Palacio de la Paz, abierto a los visitantes a través de visitas guiadas.

En poco más de tres cuartos de hora se puede regresar a Ámsterdam tras conocer una pieza más de la historia y cultura de los Países Bajos.

La Holanda tradicional

Llegar a Ámsterdam en coche -o tomar la decisión de alquilar uno una vez se llega allí-, tiene premio. Con un viaje de quince minutos es posible alejarse de los circuitos turísticos tradicionales y comenzar a paladear la Holanda más tradicional con la visita al pueblo de Aalsmeer. Eso sí, hay que madrugar, sobre todo si se desea asistir a su popular subasta de flores. De 7 a 9, de lunes a viernes, se puede presenciar la mayor subasta del mundo en materia de flores y plantas.

Seguimos nuestro recorrido sobre cuatro ruedas hasta la población de Edam, famosa en todo el mundo por sus quesos. Cada miércoles durante el verano es posible perderse en los sabores y aromas del mercado del queso. Sin embargo, cualquier época del año es buena para visitar su imponente arquitectura del siglo XVII. La Plaza Dam, la Torre de Carillón (que data de 1561) y el Ayuntamiento son puntos imprescindibles en este recorrido por Edam que se puede completar con una visita a un almacén tradicional de quesos.

Aún más al norte se encuentra el pueblo de Enkhuizen en el que se puede visitar el Museo del Mar del Sur. El museo está al aire libre y permite conocer las casas y construcciones típicas de los pueblos pesqueros de los alrededores, con algunas joyas como una edificación de 1880.

Y para terminar esta intensa jornada de inmersión en la cultura neerlandesa, se puede llegar al pueblo de Monnickendam, a unos tres cuartos de hora de distancia del anterior. La visita a su centro histórico y sus acogedoras terrazas puede servir de preludio a una cena en el restaurante Posthoorn, en el que han comido celebridades como la reina Juliana o Napoleón Bonaparte.

La jornada concluye con el viaje de vuelta a Ámsterdam, a unos 20 minutos en coche de nuestra última parada.

Secciones : El mundo Turismo

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