El presidente de la Sociedad Mercantil Estatal de Infraestructuras Agrarias (Seiasa), Francisco Rodríguez Mulero, ha destacado el esfuerzo inversor en modernizar el regadío, de 2.400 millones desde 2022 a 2027, que impulsará la "eficiencia hídrica y energética, y la sostenibilidad económica, ambiental y social.
En declaraciones a Efeagro, ha explicado que el regadío modernizado hace la "agricultura rentable y viable", de modo que los "jóvenes se puedan incorporar al sector y fijar población al territorio".
De acuerdo a las cifras de la Memoria de Sostenibilidad 2023 del organismo, en ese ejercicio se desarrollaron cuatro convenios (el tradicional y tres correspondientes al plan para la mejora de la eficiencia y la sosteniblilidad en regadíos dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de la Economía Española (PRTR).
El convenio tradicional supuso 531 millones de euros y 40 actuaciones en marcha; la suma de los tres relativos al PRTR han significado 1.325 millones, para 97 actuaciones, más de 700.000 hectáreas y 20.000 regantes.
"La única forma de asegurar la producción segura de alimentos es con un regadío tecnificado y modernizado, capaz de abordar la necesidad productiva con innovación, adaptado al medio ambiente y a la situación climática", ha añadido Rodríguez Mulero.
En España, la superficie de regadío es de 3,8 millones de hectáreas, lo que supone el 23 % del total de la tierra cultivada y sin embargo el 63 % del valor total de la producción agraria:
"Multiplica por seis la productividad, aumenta hasta cuatro veces la renta de los agricultores y genera tres veces más empleo".
Según el presidente de Seiasa, "a veces hay quien no entiende que el sector agrario es el mayor garante de la sostenibilidad, y que si ésta no es ambiental pero también económica y social entonces la actividad no es viable. El sector es el primero en defender el territorio y el medioambiente".

La innovación y la digitalización, además, no sólo tiene como consecuencia la eficacia del riego, sino que a su juicio puede suponer la diferencia a la hora de hacer sostenibles las explotaciones.
Pueden ser desde sensores para detectar la humedad del suelo y tomar decisiones de riego; dispositivos de regadíos automatizados y controlados para no desperdiciar el recurso y reducir el uso de energía y fitosanitarios; a herramientas de recopilación de datos para su análisis y posterior estudio de patrones o tendencias que colaboren en una mejor práctica agronómica.
En 2023, y en este sentido, se destinaron a eficacia energética e hídrica 290 millones de euros y 22 actuaciones; a energías renovables, 228 millones y 16 actuaciones; y a nuevas tecnologías y digitalización, 20 millones y cinco actuaciones.
De cara a este año, Rodríguez Mulero ha apuntado que lo fundamental es poner en marcha las obras, "las 96 obras del plan de recuperación y las 40 del convenio con fondos propios".
"Es un reto muy importante", ha añadido, tras hacer hincapié en que el límite para hacerlo es 2026, por lo que "hay que ponerlos en marcha en 2024 y tener esos dos años para ponerlos en servicio".
Seiasa ha tenido en 2023 una cifra de negocio de 35,9 millones, con un resultado después de impuestos de 10 millones, y cuenta con 29 empleados.






