La pesca avanza aunque lentamente hacia la igualdad, según constatan las organizaciones del sector, con motivo del Día Internacional de las Mujeres en el Sector Marítimo.
Las mujeres ocupan poco más del 6 % de las tripulaciones de la flota española, un 60 % en su industria y un 50 % en las pescaderías, pero su presencia y visibilidad avanzan con lentitud, por las restricciones políticas y por la realidad de los horarios y de la conciliación.
La brecha de género se cierra a menos velocidad de lo deseado, según coinciden tres directivas de las organizaciones pesqueras en declaraciones a Efeagro con motivo del Día Internacional de la Mujer en el Sector Marítimo, promovido por la Organización Marítima Internacional (OMI) de la ONU.
En España, las mujeres representan un 16 % de los inscritos en el Régimen del Mar de la Seguridad Social (en abril había 62.155), pero aparte hay que contabilizar su presencia en la industria y en la pescadería.
La masculinización a bordo es mayoritaria, pues las mujeres representan un 6,1 % del empleo en la pesca extractiva, unas 1.600 trabajadoras frente a 17.100 trabajadores, según datos del Instituto Social de la Marina (ISM) procesados por el sector.
Sin embargo, en el marisqueo ellas representan un 60,2 % (2.300), el colectivo de neskatillas y empacadoras llega al cien por cien; en la industria de transformación pesquera al 58 % (11.900 mujeres) y en el comercio minorista el 51 % (8.600).
"La Política Pesquera es un impedimento"
La secretaria general adjunta de la patronal de armadores Cepesca, Rocío Béjar, ha opinado que es "muy complicado" integrar a las mujeres en las tripulaciones con la Política Pesquera Común (PPC) actual, que restringe la ampliación de espacios a bordo.

Ha señalado que, especialmente en los buques de altura, al no poderse ampliar el tamaño del barco -la Unión Europea (UE) considera que agrandaría la capacidad de la pesca- no hay espacio para que ellas tengan habitaciones.
Frente a ese impedimento, en el caso de inspectoras de pesca o capitanas, suele dejárseles camarotes no ocupados.
"Muchos armadores dicen que mientras no se cambie la PPC es imposible, los espacios son los que son y las mujeres necesitan una habitabilidad específica", ha añadido Béjar.
Además, ha apuntado que si ya las condiciones son duras para los tripulantes de altura, que pasan dos o tres meses fuera de casa, para ellas es más difícil.
En cuanto a los puestos directivos en las empresas armadoras hay avances, pero también más lentos de lo esperado y, si bien las escuelas náuticas están llenas de mujeres, después se van a la pesca recreativa o a la marina mercante.
Piden guarderías en puertos y mejores horarios
Cepesca y la Federación Nacional de Cofradías Pesqueras (FNCP) insisten en la necesidad de solventar el hándicap de la conciliación laboral y familiar y en reforzar la formación.
La vicepresidenta y presidenta del grupo de mujeres de la FNCP, María del Carmen Navas, ha recalcado que la conciliación es muy "complicada".

Según Navas, patrona mayor de la cofradía de Caleta de Vélez-Málaga, los horarios son "incompatibles" con la familia, con jornadas de al menos doce horas.
Navas, que también preside la Federación provincial de Cofradías de Pescadores de Málaga, ha apuntado que una solución sería cambiar los horarios, establecidos por ley; otra sería abrir guarderías en los puertos.
Distinción entre comunidades autónomas
En las cofradías españolas solo hay nueve patronas mayores, dos presidentas de federaciones provinciales (Cádiz y Málaga) y 29 vicepresidentas.
Navas distingue entre comunidades autónomas, pues en el Mediterráneo hay pocas directivas mientras que en el norte "con más tradición de matriarcado" sube su presencia.
La directora de la federación de pescaderías Fedepesca, María Luisa Álvarez, ha explicado que en este gremio hay paridad, pues ellas suponen la mitad del empleo, con distinción por zonas.

En Madrid, es mayoritariamente masculino, pero en Cataluña o en Andalucía ellos se ocupan del abastecimiento y ellas despachan en la tienda, con lo que hay un reparto de tareas.
Álvarez también ha incidido en los problemas de conciliación, porque el abastecimiento mayorista y en lonja son de noche o de madrugada, si bien confía en el reparto de cuidados en el hogar en las nuevas generaciones.
"No nos podemos permitir no atraer a las mujeres a nuestro sector porque tenemos un enorme problema de relevo generacional", ha subrayado Álvarez.
"El sector está cambiando (...) Hemos estado presentes pero no visibles, la mujer trabajaba y ayudaba pero no cotizaba", ha concluido Navas, nieta y esposa de pescadores, quien defiende el duro oficio del mar, pero con más sensación de libertad que un taller o una oficina.






