Una turista camina por una playa de Palomino (Colombia). Foto: EFE/Mauricio Dueñas Castañeda

Una turista camina por una playa de Palomino (Colombia). Foto: EFE/Mauricio Dueñas Castañeda

COLOMBIA

Palomino, el paraíso escondido en el Caribe colombiano

Publicado por: agro 4 de mayo de 2016

Cortada por la carretera Troncal del Caribe, la aldea de Palomino esconde un paraíso con playas de fina arena blanca, cálidas aguas azules y vegetación frondosa, que la han convertido en refugio para el descanso de extranjeros y en un destino prometedor del turismo colombiano.

Esta aldea, situada en Dibulla, el más occidental de los municipios del departamento de La Guajira, surgió como un imán para el turismo hace menos de 15 años y, desde entonces, no para de recibir visitantes, en su mayoría extranjeros.

"En Palomino tenemos muy cerca del mar la Sierra Nevada, que da una biodiversidad muy valiosa y un microclima muy agradable que lo convierten en un sitio apetecido por los turistas, sobre todo los extranjeros", comenta a Efe la directora Departamental de Turismo de La Guajira, Victoria Ariza Hinojosa.

El acceso se hace por una estrecha vía de tierra que parte de la carretera Troncal del Caribe y se adentra unos 500 metros flanqueada por posadas y hostales de todo tipo que ofrecen, en español e inglés, servicios de hospedaje, alimentación, telefonía móvil, internet inalámbrico o hasta lavandería.

Al final de la estrecha ruta el visitante se encuentra de frente con la inmensidad azul del mar Caribe, que en esta época del año presenta un fuerte oleaje y corrientes, lo que aparta a los turistas de sus aguas, pero no de las arenas de la playa Las Marías, donde pueden descansar bajo los árboles o a los pies de las palmeras.

No todo es agua salada

Si el deseo es de agua dulce, está el río Palomino, que en sus aguas cristalinas permite hacer recorridos en flotadores cuando se aproxima a su desembocadura en el mar.

"En Palomino se está viviendo hoy un verdadero posconflicto. Esto fue una tierra bastante complicada, un periodo que ojalá no regrese", aclara el alcalde de Dibulla, Bienvenido García, durante una visita que hizo al lugar la viceministra de Turismo, Sandra Howard, como parte de la campaña "Seguro te va a encantar", que promueve destinos poco conocidos del país.

En los años de dominio paramilitar "aquí no había Estado, lo que había era un 'paraestado' en el que ellos (los hombres armados) decidían hasta la hora en la que la gente debía irse a dormir".

Una mujer disfruta de una playa de Palomino (Colombia). Foto: EFE/Mauricio Dueñas Castañeda
Una mujer disfruta de una playa de Palomino (Colombia). Foto: EFE/Mauricio Dueñas Castañeda

Un nuevo resurgir

Pero la situación cambió radicalmente y en Palomino ya no se ven hombres armados sino turistas de distintas nacionalidades, como un grupo de amigos argentinos que pasan las horas jugando cartas y tomando mate debajo de un enorme roble a solo unos metros del mar.

"Esto es hermoso, la verdad es que es un paraíso", cuenta el argentino Víctor Galarrada, quien con su amigo Diego Cota está hace tres días en una de las posadas de Palomino. "El agua en Argentina es muy fría, muy marrón, aquí es otra cosa, es cálida, azul", describe.

Las maravillas naturales de Palomino son, según Ariza Hinojosa, solo una de las muchas que tiene esa región del extremo norte de Colombia.

"Tenemos desierto, cinco etnias vivas -las cuatro de la Sierra Nevada (Kogui, Arhuaca, Kankuamo y Wiwa) y la Wayúu-, montañas, ríos, mar, la serranía del Perijá, y un maravilloso bosque nublado enano en la mitad del desierto que es la serranía de la Macuira, un parque natural", afirma.

 

Secciones : El mundo Turismo

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