Un barco turístico en el embarcadero de Villa Hayes (Paraguay). Foto: Foto: EFE/Andrés Cristaldo

Un barco turístico en el embarcadero de Villa Hayes (Paraguay). Foto: Foto: EFE/Andrés Cristaldo

PARAGUAY

Paraguay explota el turismo fluvial para mostrar su riqueza hídrica

Publicado por: Noelia F. Aceituno/EFE 18 de julio de 2018

Paraguay, bordeado por los ríos Paraguay y Paraná, explora su riqueza hídrica más allá de las represas que comparte con Brasil (Itaipú) y Argentina (Yacyretá), al apostar por el desarrollo de su turismo fluvial y mostrar la belleza de sus paisajes.

Un ejemplo de ello se muestra en la localidad de Villa Hayes, a unos 30 kilómetros de Asunción por tierra, que se ha propuesto contactar con la capital a través del río Paraguay.

Un nuevo embarcadero

El municipio inauguró recientemente su embarcadero, una obra que ha costado más de 315.000 dólares, financiados a través de un préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), y que es solo el inicio del parque costero en el que espera transformarse Villa Hayes.

A la espera de que la ciudad vaya adquiriendo ese perfil, el nuevo embarcadero permite la llegada de catamaranes turísticos desde Asunción, que parten desde la Costanera de la capital por unos cinco dólares.

Aunque la distancia entre estos dos puntos es corta, el paseo fluvial se alarga durante algunas horas en las que se va dejando atrás el horizonte de Asunción para adentrarse en las aguas del río Paraguay.

La capital paraguaya ofrece a lo lejos un horizonte en el que se dibujan nuevos edificios, cada vez más altos, que anuncian el desarrollo de un país en el que esos avances conviven con 1,8 millones de personas pobres, un 26,40 % de sus habitantes, según datos de Dirección General de Estadística, Encuestas y Censos (Dgeec). Sus casas también se observan desde el río, donde las diferencias persisten.

En la calma del río Paraguay se cruzan pequeñas barcas de pescadores, en particular hacia la zona de Puente Remanso, lugar habitual para la compra de pescado, con los embarcaderos y barcos privados.

Por ese caudal también navegan las embarcaciones mercantes del país suramericano, que presume de tener una de las flotas fluviales más grandes del mundo.

Un barco turístico en el embarcadero de Villa Hayes (Paraguay). Foto: Foto: EFE/Andrés Cristaldo
Un barco turístico en el embarcadero de Villa Hayes (Paraguay). Foto: Foto: EFE/Andrés Cristaldo

No obstante, en el recorrido también se pueden observar algunos barcos abandonados y decorados con el óxido de los años, pero eso es impedimento para que el paisaje muestre su belleza.

Desde el barco, se observa el ancho caudal del río, con sus márgenes verdes por la flora autóctona, a veces interrumpidos por canteras.

El nuevo embarcadero de la localidad recibe a los visitantes que en el futuro encontrarán también una playa fluvial, parte de ese parque costero en el que espera convertirse.

Un circuito turístico

El intendente de la localidad, Esteban Ríos, comentó en declaraciones a Efe que el nuevo embarcadero forma parte de "un circuito turístico que se va a estar fortaleciendo".

"El parque costero es un complejo. Una parte es este embarcadero, después se tienen que ir construyendo otros que van a servir de complemento", adelantó Ríos.

El intendente no se atrevió a precisar cómo repercutiría esta nueva infraestructura en el turismo local, pero destacó la "rica historia" de Villa Hayes y el "atractivo de la artesanía".

"Esta es la puerta del Chaco paraguayo, es un municipio madre del departamento de Presidente Hayes. Viniendo de la zona oriental, pasando el Puente Remanso, entramos en la puerta del Chaco, que es justamente el municipio de Villa Hayes", manifestó.

El nuevo embarcadero también facilitará la llegada al Peñón, una mole rocosa sobre la que se levantó una edificación a principios del siglo XX y que hoy constituye un atractivo turístico más de la localidad.

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