Retirado del ciclismo profesional en 1994, Pedro Delgado -más conocido por todos como Perico- se mantiene todavía hoy como uno de los deportistas más admirados y respetados de nuestro país. Y no solo porque ganó la Vuelta a España en 1985 y 1988. O el Tour de Francia en 1987. Lo es porque siempre ha demostrado ser un profesional intachable, con una trayectoria alejada de cualquier escándalo que pudiera perjudicar su reputación.
Actualmente, comparte su experiencia como comentarista de las más importantes competiciones ciclistas, españolas y extranjeras, tanto en Televisión Española (TVE) como en la Cadena Ser.
Precisamente hoy, un día antes de su 56 cumpleaños, sale a la venta su libro “Las escapadas de Perico”, del que su propio autor nos habla en una entrevista concedida a Efetur.
¿Qué podemos encontrar en su libro?
Cada vez hay más aficionados al ciclismo, tanto deportivo como de ocio. Esta guía está pensada para todos ellos pues, aunque en un principio pensé en recomendar únicamente una serie de rutas deportivas, después decidí que era necesario hablar de otras rutas más familiares, en las que hasta los niños se sientan cómodos. Así, finalmente he reseñado 18 rutas deportivas, con un nivel de dificultad medio-alto, y 16 rutas familiares, en las que poder pasar un día tranquilo en el campo o en carreteras poco transitadas.
Cada una de las rutas se presenta acompañada de consejos y datos de interés
¿Qué ha tenido en cuenta a la hora de trazar el itinerario de esas rutas?
He intentado seleccionar aquellas rutas que, de alguna manera, tienen un atractivo especial. Un ejemplo de esto que digo es la ruta de Sevilla, que pasa junto a una serie de dólmenes e incluso brinda la oportunidad de visitar las ruinas romanas de Itálica, en Santiponce (Sevilla). También es muy bonita la ruta de Arnedillo (La Rioja), que recala en varios yacimientos paleontológicos y permite descubrir la riqueza de la ribera del río Cidacos.
En cada una de estas rutas doy uno o dos pequeños consejos sobre qué cosas se pueden ver durante el recorrido o sobre las dificultades que se pueden encontrar los ciclistas según van avanzando hacia su objetivo.
¿Conoce personalmente todas las rutas que reseña en su libro?
La mayoría sí. Creo que me faltan un par de ellas, que son de índole familiar. Para su diseño he contado con la ayuda de amigos ciclistas que se las conocen al dedillo.
En cada una de estas rutas doy uno o dos pequeños consejos sobre qué cosas se pueden ver durante el recorrido
¿Hay alguna ruta que le haya sorprendido por algún motivo especial?
Pues me gustó mucho la ruta de Castellón. A pesar de que el nombre de su capital es Castellón de la Plana, en realidad, la provincia es bastante montañosa. Me ha hecho mucha ilusión enterarme de que este año la Vuelta a España pasará por allí. Ha sido como algo premonitorio. También merecen mucho la pena la ruta de la Sierra de la Demanda, en Burgos, o la del Delta del Ebro, en Tarragona.
De todos modos, he procurado en todo momento huir de lo conocido. Por eso apenas me adentro en los Pirineos o Sierra Nevada. Son zonas que, aunque preciosas, ya están muy vistas.

Es de suponer que por su tierra también habrá planificado alguna escapada, ¿no?
Sí, para recorrer la provincia de Segovia me he decidido por la ruta que habitualmente realizamos con la marcha ciclista que lleva mi nombre. Se trata de un itinerario circular para ciclistas con cierto fondo que pasa por localidades y puntos de interés como Navafría, Canencia, Morcuera, Cotos y la Bola del Mundo, atravesando para ello cinco puertos de montaña.
Tengo que reconocer que me he quedado con las ganas de hacer alguna alusión a la Ermita de San Frutos o a las Hoces del Río Duratón. Más que nada porque no encajaban con el tipo de ruta familiar que estaba buscando.
Todavía hay gente con sensación de miedo cuando maneja una bici por la ciudad
En todo caso son rutas interurbanas, con gran parte de su trazado localizado en el campo. ¿Cuál es su opinión sobre el uso de la bicicleta en las ciudades?
Observo que, poco a poco, las ciudades están cada vez más preparadas para acoger a las bicicletas en sus calles. Y eso a pesar de que todavía hay mucha gente que tiene sensación de miedo, de que son vulnerables ante cualquier percance.
Sin embargo, todavía queda mucho por hacer. Me gustan los esfuerzos que algunos ayuntamientos están realizando para que la gente, sobre todo la más joven, se suba a la bicicleta y se desplace por su ciudad. En realidad, todo son ventajas, porque resulta mucho más fácil moverse, no hay problemas para aparcar y si encima se ofrece un servicio de alquiler de bicicletas, ya no hay que preocuparse de nada.
¿Cómo cree que será la evolución del uso de la bicicleta en el entorno urbano a largo plazo?
En mi opinión, el uso de la bicicleta en las ciudades es imparable, por lo que auguro que cada vez será más habitual. Más que nada porque se produce un efecto contagio. Cuando alguien ve a otra persona usando la bici en la ciudad, es muy probable que también le entre el gusanillo.
Sevilla es la ciudad española mejor adaptada a la bicicleta
¿Qué ciudad española está mejor adaptada a la bicicleta?
Creo que la que mejor lo está haciendo es Sevilla. Aunque allí hace mucho calor en verano, la ciudad es muy llana y resulta fácil desplazarse por ella. Recuerdo que, en un principio, los comerciantes protestaban por los cortes de tráfico pero ahora son los primeros que reconocen que las calles son mucho más amables y que sus negocios no se han resentido, sino que se han beneficiado de esta iniciativa.
¿Qué tipo de bicicleta recomendaría a alguien que esté pensando en adquirir una y no sepa por cuál decidirse?
Comprarse una bicicleta hoy día es muy fácil. Por unos 300 euros podemos encontrar modelos de muy buena calidad. Al menos eso es lo que yo mismo he podido comprobar. Por debajo de ese precio, las calidades suelen ser más mediocres.
Para terminar, ¿piensa celebrar de alguna manera el Día Mundial de la Bicicleta el 19 de abril?
A decir verdad, no sabía que hubiera un Día Mundial de la Bicicleta. De todas maneras, siempre acudo a las fiestas que organizan muchos ayuntamientos. Supongo que algo me propondrán, aunque para mí todos los días son de la bicicleta.









