Las organizaciones del sector reclaman medidas más contundentes y alertan de una pérdida de competitividad frente a países como España.
El Gobierno portugués prepara nuevas ayudas al gasóleo agrícola ante el encarecimiento de los combustibles sobre los costes de producción y la cadena alimentaria.
El primer ministro, Luís Montenegro, confirmó que el Ejecutivo está ultimando la recuperación del apoyo extraordinario al gasóleo agrícola que estuvo vigente hasta finales de junio para hacer frente al incremento de los precios provocado por la crisis internacional.
Ese mecanismo concedió 10 céntimos por litro de gasóleo agrícola entre abril y junio, dentro de un paquete extraordinario aprobado por el Gobierno para sectores especialmente afectados por la crisis energética, entre ellos la agricultura, la pesca y el transporte.
La Comisión Europea autorizó además la semana pasada un régimen portugués de ayudas de 30 millones de euros para empresas agrícolas, pesqueras y acuícolas afectadas por el aumento del precio de los combustibles y los fertilizantes.

Las subvenciones podrán alcanzar un máximo de 50.000 euros por empresa y, en el caso del combustible agrícola, contemplan precisamente una ayuda de 10 céntimos por litro consumido entre abril y junio.
Presión de los agricultores
El encarecimiento de la energía ha provocado reiteradas críticas de las organizaciones agrarias portuguesas, que consideran insuficientes las medidas adoptadas hasta ahora.
La Confederación Nacional de Cooperativas Agrícolas y del Crédito Agrícola de Portugal (CONFAGRI) ha advertido de que el incremento de los costes de los combustibles, la energía y los fertilizantes está reduciendo los márgenes del sector agroalimentario y perjudicando su competitividad frente a España.
La organización ya consideró insuficiente el anterior descuento de 10 céntimos por litro y reclamó medidas de mayor alcance para compensar a los productores.
Los últimos datos disponibles de la Dirección General de Energía y Geología (DGEG) situaban el precio medio del gasóleo agrícola -denominado en Portugal gasóleo coloreado- en torno a 1,65 euros por litro en el territorio continental a comienzos de septiembre.
Montenegro ha reconocido que el encarecimiento de los combustibles está teniendo un impacto significativo sobre familias y empresas y ha defendido las rebajas fiscales y ayudas aprobadas por su Ejecutivo para amortiguarlo.





