Mercado medieval de Plasencia. AYTO. DE PLASENCIA.

Mercado medieval de Plasencia. AYTO. DE PLASENCIA.

CULTURAL

Regreso al medievo en el Martes Mayor de Plasencia

Publicado por: EFETUR 26 de julio de 2013

Con la fiesta del Martes Mayor, que este año se celebra el día 6 de agosto, la ciudad de Plasencia reúne y expone a todo aquel que quiera vivirlo, su esencia extremeña y medieval. La capital del Jerte lleva 800 años celebrando, cada martes, su mercado de productos agrícolas y artesanía. Una vez al año, la ciudad exalta esta tradición y viste de largo el escaparate viviente que es el mercado de los martes

Dicen los placentinos que el Martes Mayor no es un mercado medieval y tampoco una simple puesta en escena con actores debidamente ataviados. Es un mercado real, en el que hortelanos y artesanos de toda la comarca venden sus productos en Plasencia tal y como se hacía hace 800 años, dentro de la más pura tradición de la alta Extremadura.

La esencia sigue siendo, hoy, la misma: lucir y exponer lo mejor de cada municipio cercano y convertir a Plasencia en cabecera de comarcas, en un lugar de encuentro en el que cada artesano, cada agricultor, hace de la ciudad un escaparate vivo en el que la música, el color y el sabor lo invaden todo; escaparate en el que se recuperan los trajes típicos de la zona y los sonidos de la flauta y el tamboril invaden el ambiente como lo hacían en pleno medievo.

La Fiesta Grande

Desde que se fundó la ciudad, la Plaza Mayor de Plasencia acoge cada martes el mercado que ya se encuentra citado en el fuero que el rey Alfonso VIII otorgó a esta ciudad en el siglo XII. Durante ocho siglos, y manteniendo su carácter e identidad, se ha mantenido este mercado que, desde la década de los 70 del pasado siglo, se elevó a fiesta grande el primer martes de agosto.

Cada Martes Mayor, la ciudad ofrece sus mejores frutas y verduras. AYTO. PLASENCIA.
Cada Martes Mayor, la ciudad ofrece sus mejores frutas y verduras. AYTO. PLASENCIA.

Todo Plasencia hace un viaje en el tiempo el Martes Mayor. Calles y plazas, las catedrales... cada rincón del casco histórico transporta a otra época hasta el punto de que cabría esperar encontrarse con un caballero o un mercader medieval al volver cualquier esquina.

Pero el Martes Mayor, que por sí mismo es motivo para visitar Plasencia, también puede ser la excusa para hacer una escapada de varios días a "la perla del Jerte" y descubrir así una ciudad que en cada rincón recuerda sus épocas gloriosas en la Edad Media.

Historia y patrimonio

Tamborileros y flautistas contribuyen a dar a la ciudad ese aire medieval. AYTO. PLASENCIA.
Tamborileros y flautistas contribuyen a dar a la ciudad ese aire medieval. AYTO. PLASENCIA.

No hay más que dar un paseo por las calles del centro histórico para ver los numerosos ejemplos de arquitectura nobiliaria que salpican la ciudad y nos dan una idea de la trascendencia de esta ciudad durante la Edad Media. En ese paseo, descubriremos también joyas artísticas de la categoría de su Catedral, del siglo XII; la iglesia de San Vicente Ferrer, que alberga hoy el Parador de turismo y otras casonas y palacios de importancia arquitectónica.

Algunos de esos edificios se alzan en calles como Zapatería o Trujillo, en lo que fue, en el siglo XV, la judería de una ciudad que contó con uno de los principales asentamientos sefardíes de la época.

La muralla, el acueducto medieval, las iglesias y conventos que se reparten por las calles del casco histórico y que son muestra palpable, también, de la trascendencia de esta ciudad del medievo no eclipsan, sin embargo, la belleza del entorno natural que rodea Plasencia.

El Valle del Jerte

La llaman los lugareños la capital, o la perla, del Jerte. Un apelativo nada equivocado si se observa el paisaje de cerezos que rodea Plasencia. El Valle del Jerte, muy próximo a la ciudad, es uno de sus principales atractivos y ofrece al visitante una alternativa para hacer excursiones y disfrutar sin más de un bellísimo entorno natural o tomar contacto con la naturaleza practicando senderismo, paseos en bici o el baño en alguna de sus gargantas. Una de ellas, la Garganta del Infierno, que consta de varios saltos de agua, es Reserva Natural.

Los productos extremeños, que protagonizan la gastronomía de la zona constituyen uno más de los argumentos para el éxito de una escapada a Plasencia que ofrece, además, muchas y diferentes formas de hospedaje. Desde hoteles de cuatro estrellas hasta campings o alojamientos rurales.

Secciones : España Turismo

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