Se dice que un viaje es un servicio que se disfruta antes, durante y después de recibirlo. Por ello, es importante seguir una serie de instrucciones en todos estos momentos.
Antes
Es importante conocer con la mayor exactitud posible las condiciones de seguridad de cada país, los documentos necesarios y las condiciones sanitarias. En el Ministerio de Sanidad existe un listado de recomendaciones para evitar contraer enfermedades en el extranjero. Es importante acudir a los centros de vacunación oficiales y llevar un listado de teléfonos de interés.
Una buena idea es inscribirse en el registro de viajeros del Ministerio de Asuntos Exteriores y facilitar todos los datos del viaje para el caso de que surgiera una emergencia. Otras de las medidas que se recomiendan son contratar un seguro médico y llevar los medios de pago suficientes para hacer frente a imprevistos.
Durante
Fundamentalmente, hay que cumplir las leyes. Por ello, resulta fundamental conocer la legislación local vigente puesto que acciones legales en España pueden ser delito fuera. Las autoridades piden extremar las precauciones ante determinadas prácticas sexuales. La indumentaria correcta y el respeto a las costumbres religiosas pueden evitar situaciones incómodas o malos entendidos.
Mención aparte merecen las drogas. Desde el Gobierno alertan de que la legislación antidroga es especialmente dura en algunos países y que puede acarrear condenas que oscilan entre varios años de cárcel hasta la pena de muerte. En este caso no hay medias tintas y la recomendación es nunca viajar con drogas, ni siquiera para consumo propio. Otra de las clásicas precauciones muy relacionadas con este tema es la advertencia de no aceptar paquetes de ningún desconocido. En caso contrario, el viajero se convierte en el responsable del contenido.
En caso de problemas
España cuenta con una red de Consulados y Embajadas preparados para asistir a los ciudadanos españoles en caso de necesidad. En sus sedes te pueden facilitar documentación personal en caso de sustracción o pérdida, informarte sobre servicios médicos y legales o asistirte en caso de catástrofe o emergencia, entre otras funciones.
Pero los límites están bien definidos. Desde el Ministerio dejan claro que estos órganos no hacen las funciones de agencias de viaje, ni pueden avalar ni pagar multas, ni garantizar la entrada en el país ni poner a su disposición personal para que actúe como intérprete o guía.
Después
Al volver de un destino de riesgo es aconsejable hacer un chequeo médico y, cuando sea necesario, retomar los tratamientos o vacunas que en muchas ocasiones deben administrarse a posteriori.









