CAMPAÑA TABACO 2026

Los cultivadores de tabaco piden mejor precio tras el aumento de los costes

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La cosecha de tabaco se encuentra en torno al 20 % y a los cultivadores no les salen las cuentas con la subida de los costes de producción; por ello, han pedido a Cetarsa que aumente los precios que van a percibir, una medida que esta firma de primera transformación planteará a la industria tabaquera.

El director de la Organización Interprofesional del Tabaco de España (Oitab), Fernando Vaquero, ha calificado la campaña de tabaco 2026 de «normal, con calidad alta pero con menores rendimientos», por lo que el aumento de la superficie plantada –319 hectáreas más que en 2025- se va a diluir.

La causa es la proliferación de nemátodos en las parcelas -el 98 % de la producción se concentra en Extremadura– y la prohibición de utilizar el 1,3-dicloropropeno como nematicida para desinfectar los suelos.

«Pese a que Cetarsa ha facilitado a los cultivadores semillas de variedades más resistentes para mejorar el desarrollo radicular de las plantas de tabaco, a los productores les faltan herramientas fitosanitarias para minimizar los efectos de los nemátodos», ha señalado a EFE Agro Vaquero en alusión al principal problema que afecta al sector.

Aumento del número de hectáreas

Este año, España cuenta con 6.661 hectáreas plantadas de tabaco y la contratación pactada en junio con las empresas Cetarsa -que compra cerca del 70 % de la producción total-, Deltafina y Mella es de 23,65 millones de kilos, frente a los 22,86 millones de 2025, pero la cifra final de este año se aproximará más a la del pasado ejercicio por el menor rendimiento.

La superficie está en manos de 853 cultivadores, entre los que se ha producido en algunos casos el relevo de padres a hijos, lo que evidencia que el sector sí tiene futuro si continúa siendo rentable.

Cultivo de tabaco en Extremadura. Foto cedida por Dionisio Sánchez

No obstante, desde que se agudizó en febrero el conflicto de Oriente Medio y se cerró el estrecho de Ormuz, los precios del gasóleo agrícola, los fertilizantes, la electricidad y la biomasa para el secado se han disparado, ha explicado Dionisio Sánchez, vocal de la Federación Nacional de Cultivadores de Tabaco.

Sánchez, que además es el gerente de la Sociedad Agraria de Transformación (SAT) Asociación Agrupación TAB -la mayor cooperativa de productores-, ha explicado que, ante este escenario, es «totalmente insuficiente» la subida de seis céntimos por kilo fijada en junio pasado respecto al precio de 2025.

«Para cubrir la subida de la energía, insumos y costes laborales y compensar la falta de medios de producción fitosanitarios, en vez de los 4,36 euros/kilo fijados en junio, deberíamos percibir como los cultivadores de Italia, entre 4,86 o 4,96 euros/kilo, para que el cultivo sea rentable», ha apuntado.

Buena voluntad por parte de Cetarsa

El presidente de Cetarsa, Juan Andrés Tovar, ha reconocido los problemas de rentabilidad a los que se enfrentan los cultivadores por el alza de costes.

«El problema es que el tabaco lo tenemos vendido ya. Igual que lo tenemos comprado a un precio, lo tenemos vendido a otro precio», ha apuntado, antes de afirmar que su compañía «va a hacer un esfuerzo y trasladará a sus clientes -las grandes multinacionales del sector-» la demanda de los productores.

Tovar ha recordado que hace tres años lo hicieron así y las empresas tabaqueras «reaccionaron bien».

Ley antitabaco

Con el adelanto de las elecciones al 29 de noviembre, ha decaído el proyecto de ley del tabaco que el Consejo de Ministros aprobó en julio para ampliar los espacios sin humo a terrazas, playas, piscinas públicas, marquesinas o campus universitarios, entre otros.

El director de la interprofesional del sector pide que, cuando se legisle en torno al tabaco, el Gobierno que lo haga «cuente con la opinión del sector productor y realice previamente estudios del impacto de la normativa que se quiere aplicar».

«Nosotros nos ponemos a plena disposición de todas las administraciones, porque el tabaco no depende solo de Sanidad, sino también de Hacienda y Trabajo, porque es una actividad que genera mucha recaudación de impuestos y también mucho empleo femenino que fija población en zonas rurales desfavorecidas», ha comentado Vaquero.

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