GASTRONOMÍA Y TRASHUMANCIA

Sierra de Cazorla: una oportunidad para viajar, comer y aprender

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El municipio de Santiago-Pontones, en la comarca de Segura, en pleno Parque Nacional de Cazorla, Segura y las Villas, regala al viajero una espectacular belleza paisajística, el intenso sabor del cordero segureño y la comida serrana, y experiencias de ocio como acompañar a los pastores trashumantes.

La Sierra de Cazorla alberga el municipio de Santiago-Pontones. Ubicada a 1.300 metros de altitud, su localización ofrece al turista una vista privilegiada sobre el entorno. No es la única excusa para acercarse hasta la zona. Cuenta con multitud de atractivos turísticos: la Iglesia de Santiago Apóstol; la escultura del Sagrado Corazón, el casco urbano; el nacimiento del río Segura o Pino Galapán -gran ejemplar de pino laricio, con más de cuatro siglos de existencia-, entre otros.

Con cerca de 250 familias dedicadas a la trashumancia, centra su actividad económica en la producción y comercialización del cordero segureño. Según han dado a conocer desde la Diputación de Jaén, los principales reclamos turísticos de esta zona se basan en la ganadería extensiva y la trashumancia para el manejo del ganado. Durante los meses de invierno, los pastores trasladan el ganado, a través de vías pecuarias, para que se alimenten en los pastos de la Sierra Morena, donde permanecen varios meses.

Iglesia de Santiago Apóstol con la escultura del Sagrado Corazón. Foto. Beatriz Mapelli.
Iglesia de Santiago Apóstol con la escultura del Sagrado Corazón. Foto. Beatriz Mapelli.

Precisamente, es esta forma tradicional de pastoreo la que otorga valor añadido al ganado que se comercializa en la zona y que hace del cordero segureño uno de los grandes reclamos gastronómicos de la comarca.

Según el alcalde de Santiago-Pontones, Pascual González, desde el punto de vista turístico el municipio tiene dos zonas muy diferenciadas: el Valle del Segura, no masificado, de alojamientos rurales y pequeños hoteles que “reciben la principal afluencia de visitantes en verano y fiestas”, y el Valle del Guadalquivir, por el que pasan en torno a “130.000 visitantes”, que cuenta con instalaciones como el Centro de Interpretación Torre Vinagre -“el centro andaluz que más visitantes recibe”-; el Parque Cinegético; el Centro de Interpretación Fluvial; campings; hoteles y apartamentos.

«El cordero segureño es un plato excepcional: sano, saludable y que respeta el medio ambiente”

El municipio, que destaca por su biodiversidad -“su naturaleza muy bien conservada y una diversidad paisajista excepcional”-, recibe personas de todos los perfiles aunque, debido a su orografía, son muchos los que “se acercan para practicar deportes de montaña, senderismo, barranquismo o escalada”.

En el terreno gastronómico, absolutamente vinculado a la ganadería y la trashumancia en la zona, el alcalde alude al cordero segureño, que se presenta bajo el lema “El cordero segureño, diferente por naturaleza”. A su juicio, es “un plato excepcional, sano, saludable y que respeta el medio ambiente; invito a todo el mundo a que lo pruebe, ya que cuenta con sellos de calidad por el manejo de la explotación, por la trashumancia y por su calidad en la textura, sabor y olor de la carne”.

Cordero segureño de Santiago-Pontones. Foto. Beatriz Mapelli
Cordero segureño de Santiago-Pontones. Foto. Beatriz Mapelli

“Es el producto estrella” y desde hace 2 o 3 años el Ayuntamiento trabaja para la promoción del cordero fuera de la comarca, pro ejemplo, en Granada, Madrid o Málaga.

Según ha detallado a Efetur la diputada de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente de la Diputación de Jaén, María Angustias Velasco, en la comarca de Segura hay 160.000 cabezas de este ganado, con una Indicación Geográfica Protegida que otorga al cordero segureño de Santiago-Pontones “un gran valor añadido”.

 «En este municipio se aprecia la gastronomía tradicional, las costumbres de antes y un mundo rural autentico»

Velasco ha recordado que “el manejo de la explotación es muy distinto; se trata de un ganado extensivo que pasta en la sierra, en pleno parque natural de Cazorla, Segura y la Villas; a los corderos no se les desteta hasta que los venden, por lo que tiene una alimentación natural y eso le da un sabor y unas características que no tienen en ningún otro sitio”.

Coincide también en resaltar que, el turismo del parque natural de Cazorla es «tranquilo, no masificado y muy sostenible«. «Animo a todo el mundo a que nos visite porque aquí podrá estar en contacto con la naturaleza, disfrutando de actividades como paseos a caballo o rutas en todoterreno y saboreando delicias locales como el cordero segureño; la miel; el queso de oveja o las tortas de manteca, entre otras. Aquí se aprecia la gastronomía tradicional, las costumbres de antes y un mundo rural autentico que todavía se conserva».

Ganado pastando. Foto. Beatriz Mapelli
Ganado pastando. Foto. Beatriz Mapelli

Pero además, el municipio se sitúa en una zona de protección por su valor natural. Según explica a Efetur el concejal de Ganadería, Agricultura y Desarrollo Rural de Santiago-Pontones, Javier Ruiz, además de encontrarse dentro del «parque natural más grande de España», está en una ZEPA -zona de especial protección de las aves-, donde se pueden observar carroñeros y águilas imperiales. «Aquí todo es rudimentario y se busca la protección constante de la naturaleza», apunta.

También alude al cordero segureño como reclamo turístico: «Se crían en pastos naturales y cuentan con una calidad innegable;  hay que probarlo para saber cómo sabe; no tiene un sabor, ni un olor intenso, es de alta calidad”.

Este municipio calienta motores ahora para la Feria de Pontones, que se celebrará del 12 al 14 de octubre y que tiene al cordero como uno de sus protagonistas, con degustaciones en los restaurantes de la zona: “Una vez que lo pruebas, lo entiendes”.

Trashumancia como experiencia

Como tercer eje de esta ecuación turística está la trashumancia; pues el municipio brinda la oportunidad de disfrutar de una experiencia única acompañando a los pastores trashumantes durante el traslado del ganado, a través de vías pecuarias.

El alcalde del municipio, Pascual González, resalta que “con esta actividad se pretende dar a conocer lo que verdaderamente significa la trashumancia”. No se trata sólo del traslado del ganado para que se alimenten, insiste, sino de una actividad que cuenta con “componentes medioambientales, culturales y etnográficos;  ayuda mucho a la sociedad”.

En su opinión, además es importante que la población conozca las “dificultades a las que se enfrentan los pastores y que actúen como altavoces para que todo el mundo las conozca”.

Ganado de Santiago-Pontones. Foto. Emilio de la Cruz.
Ganado de Santiago-Pontones. Foto. Emilio de la Cruz.

Según Javier Ruiz, “se oferta que los turistas acompañen a los ganaderos, cuidando del ganado, viendo en qué consiste su trabajo, durmiendo al aire libre en Sierra Morena y disfrutando de la comida serrana; todo esto en plena naturaleza, viendo paisajes increíbles y degustando productos locales hechos en el campo».

“Esta actividad tiene una gran aceptación. Cada año hay más gente que se anima, porque es una actividad relacionada con el medio ambiente y eso gusta mucho”. El perfil de las personas que optan por esta oferta turística es “gente joven con un nivel cultural alto, amantes la naturaleza”, concluye.

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