Para esta campaña la estimación de cosecha se sitúa en torno a los 34 millones de hectolitros de acuerdo a la primera estimación de Cooperativas Agro-Alimetarias.
De acuerdo a los datos de la Organización Interprofesional del vino Español (OIVE), las existencias finales de vino y mosto sin concentrar a agosto de 2026 respecto al año anterior son un 21,9 % superiores, situándose en 40,1 millones de hectolitros.
Así, tras la vendimia más temprana de su historia el sector afronta retos como el alza de los insumos básicos en los costes de producción y recolecta, busca también medidas para paliar la bajada de consumo.
Desequilibrio entre oferta y demanda
El responsable del sector del vino de Asaja, Eduardo Pérez, ha explicado a Efeagro que hay un desequilibrio de la oferta y de la demanda del que siempre se habla, aunque actualmente hay «un exceso de uva, vino y mosto» que, según ha dicho, «se refleja en los precios».
Para Pérez la mejora del sector pasa por la necesidad de tomar medidas como el arranque de viñedos, que «sería la más rápida y eficaz» para equilibrar la oferta y la demanda.

No obstante, otra variable de la ecuación es la bajada del consumo nacional y mundial.
Según los datos oficiales, el consumo de vino cayó un 8,3 % hasta situarse en 8,9 millones de hectolitros, según datos de la OIVE, en tasa interanual hasta agosto.
Además, según el último informe panel de consumo alimentario del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación a julio cada español consume en casa 8,32 litros de vinos o derivados de vino en un año, una cifra que es un 1,1 % a la del año anterior.
Nueva campaña: contexto diferente
Cada campaña cuenta con su casuística particular; en este caso, la organización agraria COAG ha destacado la mayor existencia de vino al inicio de la campaña debido a que el volumen almacenado aumentó en agosto, en parte por la entrada de temporada de nueva cosecha por el adelanto de la vendimia.
En concreto, la vendimia se ha adelantado en torno a dos semanas aproximadamente en función del territorio.
Si bien, para la organización hay «una recuperación moderada de la producción», pues la sitúa en torno a los 34,5 millones de hectolitros de vino y mosto aproximadamente.
Adaptar el consumo: vino en botellín
Para el portavoz del sector vitivinícola de UPA, Alejandro García-Gasco, además del problema de los precios, la climatología de estos últimos tres años está derivando en situaciones «a las que no estamos acostumbrados».
García-Gasco se refiere a vendimiar a finales de julio como este año, un contexto que «nunca se había visto en la historia de este país».
Sobre el consumo y como medida para paliar los efectos de la bajada del consumo que afecta al sector ya desde la campaña anterior, por ejemplo, en su cooperativa han desarrollado un derivado de uva de vino con menor graduación que una cerveza y en botellín.
Es un producto que está haciendo «que la gente joven se lo beba fresquito en verano», porque a su juicio «el mundo está cambiando y hay que saber recuperar consumidores y para eso hay que hacer algo distinto».
Por su parte, el responsable del sector vitivinícola de Unión de Uniones, Andrés García, ha analizado la situación actual y ha señalado que los mercados van en recesión y que cada vez se vende menos porque hay menor consumo.
Una situación que, a su juicio, «no pinta nada bien» y por ello propone regular la producción a través de un «arranque social», es decir, que todos aquellos viticultores que estén jubilados o que no tengan relevo generacional lo practiquen para aliviar al sector y tener unos precios más dignos.









