Chinchón. Foto: Turismo de la Comunidad de Madrid

Chinchón. Foto: Turismo de la Comunidad de Madrid

VILLAS DE MADRID

Escápate sin salir de Madrid

Publicado por: EFETUR 14 de noviembre de 2013

Recorrer la geografía madrileña y adentrarse en la historia de sus villas es una buena opción para las escapadas otoñales. Palacios, fortificaciones, galerías medievales, plazas de toros únicas, una gastronomía sencilla pero delicada y diferentes testigos de la historia sorprenderán al viajero.

Comenzamos el recorrido en el Nuevo Baztán, con un interesante núcleo palaciego declarado Conjunto Histórico Artístico en 1980 y Bien de Interés Cultural en 2000. Palacio, iglesia, jardines y, en la parte posterior, una plaza de fiestas presidida por una larga balconada conforman un conglomerado armónico. Cuenta la historia que incluso el rey Felipe V, acompañado de su familia, presenció algún espectáculo desde este lugar.  Este municipio es, igualmente, un ejemplo de la buena mesa madrileña con el archifamoso chuletón del Baztán como protagonista indiscutible. Hongos, hortalizas como los puerros o las judías rojas y pescados de río como la trucha completan las propuestas culinarias baztanesas.

Buitrago de Lozoya es el único municipio que conserva íntegro su recinto amurallado. Fue residencia del Marqués de Santillana, hoy día de vuelta a la actualidad gracias a series históricas de televisión como Isabel, así como de la reina Juana de Portugal y de su hija Juana la Beltraneja. Sin olvidar su pasado, el pueblo vive muy activamente su presente. Una buena fecha para visitarlo es hacerlo coincidir con el Belén Viviente, una tradición que comenzó en 1988 y en la que ya participan centenares de vecinos. Para los amantes de la arte más vanguardista en este municipio se puede visitar la colección de Eugenio Arias con piezas de su amigo Pablo Picasso, con el que trabó una importante amistad surgida en Vallaruis, Francia, durante el exilio.

Navalcarnero ha sido una plaza fundamental en guerras como la de Sucesión o en la de Independencia, pues desde aquí el alcalde, Antonio Celedonio,  mandó noticia a Talavera, Trujillo, Badajoz y Sevilla de lo ocurrido el 2 de mayo de 1808, lo que permitió preparar la defensa de la patria.

Navalcarnero es denominada como tierra del vino, del garbanzo y el cordero

Hoy en día un lugar curioso para descubrir en Navalcarnero es su arquitectura "oculta", esto es, sus cuevas, una costumbre constructiva asociada a la conservación de alimentos. Y los alimentos tienen mucho que decir en este pueblo,  denominado como "tierra del vino, del garbanzo y del cordero", toda una declaración de intenciones.

Plaza de Segovia Navalcarnero. Foto: Turismo de la Comunidad de Madrid
Plaza de Segovia Navalcarnero. Foto: Turismo de la Comunidad de Madrid

Chinchón es un municipio que sigue viviendo, como antaño, en torno a su plaza.  El modelo es el tradicional de la Edad Media, con soportales y balconadas en una construcción armónica y es un atractivo turístico en sí misma. Sólo por pasar un rato en esta plaza merece la pena visitar Chinchón. En ella, Felipe V fue proclamado como Rey y, en 1916, Alfonso XIII le concedió el título de ciudad a Chinchón. Continúa siendo el núcleo no sólo geográfico sino también social de la vida de la ciudad y numerosas actividades se siguen celebrando en este lugar, como la representación de la Pasión de Cristo.

Otras visitas obligadas, el Castillo de los Condes de Chinchón, la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción o los conventos de San Agustín o las Clarisas. Y para reponer fuerzas, asados al horno de leña y dulces como la leche frita flameada, como no, con el anís de Chinchón.

En Rascafría una de las visitas más gratificantes pueden ser el camino peatonal desde el pueblo hasta el Monasterio del Paular, bajo una frondosa arboleda de olmos, sauces, fresnos y robles y el murmullo del río, fiel acompañante hasta el Puente del Perdón. Ordenado construir en 1390, es el primer monasterio cartujo edificado en Castilla.

El templo tiene una de las más hermosas puertas del gótico flamígero, realizada por Juan Guas, arquitecto de los Reyes Católicos y, entre sus elementos exteriores, destacan los estanques como la huerta, sin olvidar la reseñable casa de labranza. En este lugar se pueden adquirir quesos, miel, polen, mermelada, jalea real y licor.

La gastronomía del pueblo es otro de sus atractivos, especialmente, las carnes de la Denominación de Origen del Guadarrama y la amplia variedad de hongos como el boletus edulis, las setas de los caballeros y los níscalos, toda una propuesta para este tiempo.

Terminamos nuestro recorrido por las villas de Madrid en Colmenar de Oreja, un  municipio que hunde sus raíces en la dominación romana y que ha vivido el paso de visigodos y árabes hasta que, en el siglo XII, fue conquistada personalmente por el propio rey Alfonso VII. Tiene bastantes lugares de interés turístico, como la Plaza Mayor, la Iglesia de Santa María la Mayor, el Convento de la Encarnación o el Museo Municipal "Ulpiano Checa", con la colección más amplia de este artista.

Tunel Zacatín en Colmenar de Oreja. Foto: Oficina Municipal de Turismo
Tunel Zacatín en Colmenar de Oreja. Foto: Oficina Municipal de Turismo

 

Entre sus peculiaridades, la construcción de La Plaza Mayor asentada sobre el colosal túnel del Zacatín que cubre una buena parte del profundo barranco alrededor del cual se fue forjando el núcleo urbano. Y para comer, multitud de recetas típicas se pueden degustar en sus bares y restaurantes. Destacan las patatas chulas, el pisto vaquero o las "pozas" , un preparado sobre pan candeal con aceite, cebolla, tomates picados, escabeche picado y pimentón. Un toque dulce, las "pelotas de fraile", a base de harina, leche, huevos y limón de anís, en forma de bola y frito.

Todas estas escapadas pueden tener premio, ya que para fomentar las visitas a algunas de las villas de Madrid, la Comunidad ha pensado en la "Villa Card", que será la primera tarjeta de fidelidad para este tipo de turistas. Con esta acreditación se puede disfrutar de ofertas y descuentos en establecimientos y alojamientos adscritos. Además, se podrán acumular puntos y canjearlos por productos típicos de la localidad.