En la pugna abierta en el mercado aéreo entre las compañías aéreas de bajo coste y las tradicionales los últimos datos revelan que la diferencia entre ambos grupos se estrecha, tanto en el número de viajeros internacionales que atraen como en el modelo que utilizan para captarlos.
En el global del año 2015, hasta ahora las aerolíneas tradicionales ganan este mano a mano con un porcentaje del 50,5 % del total de los viajeros que han realizado vuelos internacionales con salida o destino en España, lo que supone una rebaja de un punto y medio de la cuota que habían logrado en 2014 (52,1 %).
Los ajustados márgenes de diferencia en los que se mueve esta disputa inclinan la balanza en una u otra dirección cada mes: en julio las Compañías de Bajo Coste (CBC) terminaron en cabeza, con un 50,7 %, según los datos proporcionados por el Ministerio de Energía, Industria y Turismo.
Un pulso muy igualado
Lo cierto es que la igualdad en el reparto del mercado se ha instaurado en los últimos años. Si en 2009 las CBC marcaban un récord histórico al superar por primera vez a las compañías tradicionales con un 54,1 % del total de pasajeros internacionales, y año a año mejoraban estas cifras hasta situarse en 2012 con un 58 % (frente al 20 % de 2002), la tendencia se ha invertido desde entonces.
Sin embargo, este debilitamiento en relación con las aerolíneas tradicionales de empresas como Ryanair, Vueling o EasyJet -que reúnen el 67 % de las CBC en España- no se traduce en pérdidas sino que tan solo supone una desaceleración puntual en su crecimiento.
Si en 2010 y 2011 la subida se situó en torno al 12 % -en 2003 y 2007 fue del 50,8 % y 32,1 %, respectivamente-, en 2013, año en que su cuota de mercado se redujo al 54 %, el crecimiento en cuanto al número de pasajeros fue del 4,6 %.
Aumento del flujo de turistas
Desde el año 2003 -44 millones de pasajeros internacionales- los aeropuertos españoles han incrementado en general su actividad cada año, recibiendo al cierre de 2014 algo más de 68 millones de turistas -entre enero y julio de 2015 la cifra supera ya los 40-. Además, desde comienzos de siglo, solo en 2002 (-0.1 %), 2009 (-8,2 %)y 2012 (-0,6 %) se registraron descensos en la cifra de turistas llegados a España por vía aérea.

Este aumento global en el flujo ha sido bien aprovechado por las low cost, en tanto que las aerolíneas tradicionales se han visto obligadas a readaptar su modelo. Para convertirse en competitivas, aerolíneas tradicionales como Iberia, Air France o Lufthansa han reducido sus plantillas y salarios, con la consecuente respuesta de sus trabajadores en forma de huelga.
Para competir con las CBC, Iberia por ejemplo, anunció nuevas contrataciones de pilotos el 2 de junio pasado -cosa que no hacía desde 2004- con unos sueldos anuales de entre 35.000 y 40.000 euros. Estos salarios en "condiciones de mercado", en palabras del presidente de la compañía, Luis Gallego, sustituyen a los de unos pilotos que venían cobrando de 120.000 a 130.000 euros.
Otras medidas
El abaratamiento del precio del billete ha sido otra medida que han tenido que llevar a cabo las compañías tradicionales, junto con el incentivo de sus compañías filiales (Iberia Express o Germanwings, por ejemplo) que tratan de competir desde el mismo modelo "low cost" con las CBC de mayor calado en el mercado.
Con este tipo de políticas, criticadas dentro del sector por trabajadores y sindicatos, las aerolíneas tradicionales han conseguido alcanzar un repunte interanual del 1,6 %. Aún así, las low cost vuelven a tomar ventaja este año y, entre enero y julio, han crecido un 9,7 % -pasando de más de 18 millones de viajeros en 2014 a una cifra ligeramente superior a los 20 en 2015-.






