Si el pasado año fue la caída del muro de Berlín, este año la historia reciente también tiene un lugar privilegiado entre los reclamos turísticos alemanes, pues en 2015 se celebran 25 años de la unificación de Alemania.
Desde que "las dos Alemanias" se fundieron en una en 1990, hace 25 años, los recursos turísticos del país proporcionan cifras más que importantes. Alemania atesora, por ejemplo, 38 bienes naturales y culturales que han sido declarados por la Unesco Patrimonio de la Humanidad. Además, tiene 15 Reservas de la Biosfera y 15 Parques Nacionales.
No es extraño que desde entonces -más bien desde 1993, año en que se realizó la primera estadística- se haya duplicado el número de visitantes extranjeros que llegan a ese país. La directora de la oficina de turismo de Alemania en Madrid, Ulrike Bohnet, explicó ayer ante los medios de comunicación especializados que en 2014 "se han batido récords por quinto año consecutivo" al superar por primera vez los 75 millones de pernoctaciones, con un incremento del 5%.
Los españoles, aún estando acostumbrados a pensar en Alemania como emisor de turistas a nuestro país, también nos hemos decidido a viajar hasta allí y se han contabilizado casi un millón (921.794) de llegadas de españoles a Alemania en 2014, un 5,4% más que en 2013. Más de dos millones de pernoctaciones (2.134.327), un 5,8% más que el año anterior.

Bohnet, que aseguró que la tendencia de crecimiento del turismo en su país iba a continuar, explicó que, para 2015, los grandes atractivos para visitar su país, las grandes líneas promocionales, serán "la unificación de Alemania, las tradiciones y costumbres, las rutas, el 500 aniversario del pintor Lucas Cranach el Joven y el turismo para todos", el turismo accesible.
La unificación, así como la caída del muro, incluso su construcción y otros acontecimientos simbólicos constituyen el hilo conductor de un sinfín de visitas por las distintas ciudades de Alemania que recordarán especialmente durante este año esa parte de su historia reciente.
Tradiciones y rutas
"A los españoles les interesan mucho las tradiciones y las costumbres", según asegura Ulrike Bohnet, y la Oficina Nacional Alemana de Turismo (ONAT) tiene este año un producto específico, Tradición y costumbres. Se sustenta en tres pilares, la gastronomía, las tradiciones vivas y el arte y la artesanía. Algunos ejemplos de esas tradiciones son los carnavales, como el de Colonia; las costumbres de los sorbios, en Lausacia; la hermandad de salineros de Thale zu Halle; la construcción de órganos, la cultura del pan o los relojes de cuco.
Uno de los modos de recorrer Alemania más libremente, "a tu aire", sea en coche, en moto o en bici es elegir alguna de las 150 rutas que propone su oficina de turismo y que recorren diferentes regiones del país, sobre todo las zonas rurales. Son itinerarios temáticos. Hay rutas gastronómicas, diseñadas alrededor de productos como el vino, el queso o el espárrago; rutas pensadas para los amantes de la naturaleza, como la Ruta alemana de los Alpes, o de la historia, como la Ruta alemana del Limes y rutas en torno a productos artesanales como los relojes o la porcelana.

Los lugares con alguna relación con el pintor Lucas Cranach el Joven, en su 500 aniversario, cobran también especial relevancia en la promoción turística de Alemania, según explica Bohnet. Así, se celebrarán a lo largo de 2015 numerosos eventos y exposiciones en los estados federados de Sajonia-Anhalt, Turingia, Sajonia y Baviera, destinos que tienen este año un motivo más para que los turistas los visiten.
Ulrike Bohnet hizo especial hincapié en la importancia del turismo accesible o turismo sin barreras. "Los europeos en edad laboral con discapacidad realizan unos 340 millones de viajes con pernoctación cada año", explicó para ilustrar la importancia de la accesibilidad de los destinos. Las personas mayores de 64 años hacen unos 450 millones de viajes al año y se prevé que en el año 2020 estos turistas que precisan de esta accesibilidad "realicen 520 millones de viajes".
Alemania está haciendo una apuesta fuerte por la accesibilidad que se detecta con mayor facilidad en lo que fue la Alemania del Este "pues todo lo que se ha edificado y desarrollado en estos años se ha hecho adecuado para las personas con discapacidad".






