Imagen de una plantación de alfalfa. Foto: EFE/Nacho Gallego

Un estudio determina que la siega de alfalfa en invierno reduce la plaga de gusano verde

Publicado por: EFEAGRO 30 de mayo de 2022

Una investigación de la Universidad de Lleida (UdL) y del Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentario de Aragón (CITA) ha determinado que segar una vez los campos de alfalfa en invierno reduce en más de un 50 % las poblaciones primaverales de gusano verde.

Según ha informado la UdL, el estudio se ha realizado en 42 campos de la cuenca del Ebro y sugiere que esta práctica durante la parada preventiva de invierno “es útil”, por lo que proponen incorporarla en los programas de gestión integrada de plagas para esta herbácea, que ocupa unas 20.000 hectáreas en las comarcas de Lleida.

Concretamente, el estudio se ha llevado a cabo en campos de las comarcas leridanas del Urgell y el Segrià, y las aragonesas del Bajo Cinca, los Monegros (entre Zaragoza y Huesca) y la zona de Zaragoza Central, donde se cultiva el 60 % de la alfalfa del país.

Para sacar a la luz los resultados, los investigadores dividieron los campos en dos partes de medida y forma similares y, en una de ellas, se segó en pleno invierno y, en primavera, se pudo comprobar que en la parte cortada se habían reducido hasta más de la mitad el número de larvas.

Gusanos de seda comiendo hojas de mora. Efeagro//EPA/WU HONG

Por ello, confirman que el estudio “ha demostrado que la siega invernal favorece la acción de los principales enemigos naturales del gusano verde: los parasitoides del género Bathyplectes y Bathyplectes circulionis".

El catedrático de Entomología de la UdL, Xavier Pons, destaca que “los resultados muestran que la gestión del corte de invierno tiene potencial como componente de un programa contra el gusano verde de la alfalfa en España y se puede considerar una estrategia para mejorar el control biológico de conservación”.

Asimismo, considera que, teniendo en cuenta que el estudio se ha hecho en la principal zona de cultivo de España, “suponemos que la aplicabilidad de nuestros resultados se podría extender a otras condiciones de cultivo de alfalfa de la península y potencialmente a otras regiones europeas”.