CIUDAD

Arte e Historia dentro del hotel

Publicado por: CARMEN DE ÁGUEDA 12 de marzo de 2013

Visitar una exposición sobre el Antiguo Egipto, disfrutar de lo último en diseño y tomarse un gin tonic en una de las terrazas de moda de Madrid. Y todo, sin salir del hotel. Sólo es posible en el Hotel Urban de Madrid.

Nos hemos colado en el Hotel Urban de Madrid. Situado casi enfrente del Congreso de los Diputados, este cinco estrellas gran lujo se ha convertido en apenas nueve años en una de las referencias hoteleras más destacas de la capital.

Y no es de extrañar: su oferta gastronómica, sus dos ambientes para la noche (el Glass Bar y La Terraza) y su oferta cultural a través de exposiciones que van renovándose se suman al aliciente de poder dormir en habitaciones acogedoras y confortables decoradas con lo último en diseño.

Arte, gastronomía, servicio y diseño se añaden a lo que debe ser la oferta de todo hotel de calidad: un alojamiento en el que prima la comodidad del cliente

Empezamos el recorrido por el hotel... antes de entrar en el hotel. En pleno barrio de los Austrias, su fachada sorprende con una mezcla de modernidad y diseño atemporal que mantiene su vanguardia pese a que está a punto de cumplir nueve años. Los arquitectos Carles Bassó y Cristian Cirici firmaron este proyecto que tardó en ejecutarse casi cinco años y que no sería lo que es sin los toques personales que se dejan notar en la decoración interior, a cargo de Jordi Clos, presidente de Derby Hotels, cadena a la que pertenece el Urban.

La entrada al hall sorprende al visitante con la presencia de imponentes tallas ceremoniales traídas de Papúa Nueva Guinea por una expedición de arqueólogos catalanes durante la década de 1930. Pero no es la única nota de originalidad. Mesas soportadas por trabajados tamtanes, toques étnicos mezclados con la arquitectura de cristal y acero que conforma el edificio y el acceso a un atrio a cielo abierto que sirve de agradable sala de fumadores son algunos de los detalles que pueden apreciar nada más entrar al edificio.

Mar, sol y el oro de los reyes egipcios

Como si de un mantra se tratara, hay elementos que se repiten en el interior de todo el hotel y que van generando diferentes sensaciones en quien los contempla: la forma circular del atrio que, unida a una impresionante lámpara de alabastro que ilumina el edificio de arriba a abajo recuerdan al sol que adoraban los egipcios. Esto, sumado al oro con el que están cubiertas las paredes de las escaleras y a la sala de exposiciones de la planta -1 que acoge piezas del antiguo Egipto, trasladan al cliente a la era de esplendor de esta civilización.

Las ondas presentes en el mostrador del lobby, el óxido del acero que soporta la claraboya central y la "popa" que hace sobresalir el edificio y que otorgan a las suites de los pisos superiores unas vistas privilegiadas, llevan hasta Madrid un pedacito del mar que baña Barcelona, ciudad que acogió el primer hotel de la cadena Derby.

Casi cien habitaciones... y todas distintas

Detalles de la decoración que otorgan unidad al conjunto y que son sólo la punta del iceberg de un afán por cuidar el interiorismo que redunda en la selección de colores cálidos -marrones, arena, dorados- y materiales nobles -madera, mármol, cuero, sedas...- para que cada habitación sea única, prime el diseño y la modernidad y, al mismo tiempo, se consiga un ambiente acogedor que invite a quedarse.

En cada habitación, una obra de arte original recuerda que cada cliente es único

Y no sólo eso. Estampados de la dinastía Ming, bajorrelieves, estatuillas jémer en piedra maciza procedentes de los templos de Angkor, piezas budistas de las dinastías Qin y Han... cada habitación cuenta con al menos una obra de arte que se instala con naturalidad en el día a día de los clientes para que todos disfruten del lujo y la distinción que supone dormir junto a una obra de arte creada hace siglos.

Un total de 96 estancias,  divididas en diferentes categorías que van de las suites a un loft de dos plantas, componen el alojamiento de este hotel que completa su oferta con un servicio que presume de excelencia a cargo de su director, Xavi Vega, recién llegado del Hotel Blanke de París.

Gastronomía al detalle

Como todo en este hotel, la oferta gastronómica también está cuidada hasta el más mínimo detalle. El Glass Bar, en la planta principal del hotel, es una referencia en lo que a coctelería se refiere. Transparente, presidido por una lámpara de cristal de Marruecos y con sillas de Philippe Starck, la decoración hace honor a su nombre.

El Glass Bar está abierto al público -no sólo a clientes del hotel- con una carta que incluye desde ostras y caviar hasta tapi-platos pasando por cócteles y espumosos.

Dos estancias para la noche y dos restaurantes conforman la oferta gastronómica del hotel

Para tomar algo más contundente, se puede visitar el restaurante Europa Decó, bajo la dirección del chef George Pierre. Su carta está compuesta por propuestas contemporánea y de producto, con influencias mediterráneas y asiáticas. El Tartar de Toro de atún con agua de mar y la Armonía de Atún son algunos de sus platos estrella.

Para las cenas, nos vamos al Cielo. El Cielo del Urban es el espacio polivalente que ofrece el hotel que puede servir como espacio para celebraciones o, bien, como acceso La Terraza, donde tomar un cóctel mientras se disfruta de uno de los espacios abiertos más tranquilos de Madrid y de unas vistas únicas.

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