El secretario general de la Asociación Interprofesional Española de Carne Avícola (Avianza), Jordi Monfort, ha asegurado que las granjas del sector sí están "preocupadas" por la gripe aviar, pero a la vez ha transmitido tranquilidad al afirmar que cuentan con un "altísimo grado de bioseguridad" en su actividad.
Monfort ha hecho estas declaraciones en el seminario web que Avianza ha organizado este martes para hacer un análisis de lo acontecido en el sector avícola de carne en 2024, los retos a los que se enfrenta en 2025 y las acciones de esta actividad en pro de la sostenibilidad en la Unión Europea.
El secretario general de Avianza ha asegurado que, "sin duda, la gripe aviar preocupa a todos en el sector", porque puede derivar en una "merma de producción" y "complicaría el sacrificio" pero, sobre todo, porque puede "cerrar mercados" de exportación a la producción española.
A pesar del avance de esta enfermedad en todo el mundo, ha explicado que "España es de los países de Europa que tiene muy pocos casos", y ha dejado claro que, aunque "el riesgo cero no existe", el sector avícola de carne español tiene "producciones altamente controladas y seguras" y que "no existe riesgo para el consumidor".
"En España el sistema productivo cuenta con elevadas medidas de seguridad y el riesgo de contagio es muy bajo respecto a aves que puedan estar en el exterior", porque "hablamos de granjas que trabajan con estándares de bioseguridad altísimos", ha sentenciado.

Sobre las perspectivas del sector para este año, Monfort ha avanzado que los datos de enero de 2025 han sido "bastantes superiores" a los del mismo mes de 2024, así como que hay una tendencia a mayor consumo de pollo blanco o broiler en detrimento de otras categorías de precio superior como el pollo campero.
También ha explicado que están "preocupados" por la consecuencias de la firma del acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur y, por contra, ha reconocido que el acuerdo con México puede ser una oportunidad para la exportación de carne de pollo española hacia ese país.
En el encuentro, el presidente de European Federation of World’s Poultry Science Association (Federación Europea de la Asociación Mundial de Ciencias Avícolas), Carlos Garcés, ha defendido la "alta sostenibilidad económica, social, ambiental y cultural" del sistema de producción de carnes de ave en España y en toda Europa.

Según sus datos, la carne de ave representa el 41 % del consumo total de proteínas en Europa, lo que la consolida como una de las principales fuentes de proteína en la dieta europea, mientras que en España "es la carne fresca más consumida", con 557.900 toneladas en 2023.
Las previsiones del sector prevén que el consumo global de carne de aves, liderada por la de pollo, crezca un 2 % per cápita para 2032.
Las exigencias de la crianza
El presidente de Avianza, Josep Solé, ha arremetido contra los "bulos y la desinformación" en torno a los sistemas de producción y certificaciones de agrupaciones animalistas y de organizaciones no gubernamentales que han dado pie a la iniciativa European Chicken Commitment (ECC), que exige mayores exigencias de crianza.
Monfort ha cifrado que la implementación de las medidas que demanda ECC aumentaría los costos de producción en un 21,9 % por kilo de ave en canal -de 2,74 a 3,34 euros-, cantidad que puede llegar a los 22 euros/kg en el caso de las pechugas.
"Ahora ya cumplimos con todos los estándares europeos de bienestar animal y vamos incluso más allá de los requerimientos" fijados, ha añadido el presidente de Avianza, quien ha declarado que si se aplicara los cambios que defiende ECC, "al día siguiente, la producción de carne de ave, con una demanda creciente, bajaría a la mitad".






