El salón del vino español Barcelona Wine Week (BWW) proyecta un incremento de su impacto económico inducido de entre un 10 % y un 15 % en su edición de este año, han expresado este martes a la prensa fuentes de la entidad organizadora de la feria, Alimentaria Exhibitions.
Con este incremento, el impacto rondaría los 12 o 13 millones de euros, ha señalado el director general de Alimentaria Exhibitions, Joan Antoni Valls, en un desayuno con periodistas acreditados en la feria, que comenzó este lunes y se prolongará hasta mañana.
La directora de la feria, Celine Pérez, ha precisado que para conocer con detalle el impacto habrá que esperar a hacer un análisis pero ha indicado que saben que la influencia que tiene BWW en toda la ciudad "es muy relevante" dado el volumen y el perfil de los actores que se involucran con este evento.
En el encuentro con la prensa, los máximos responsables de BWW han puesto de manifiesto el éxito de esta edición feria, la cuarta, ilustrado en imposibilidad que han tenido de atender toda la demanda de compradores y profesionales del sector que han querido acreditarse para acudir.
Valls ha detallado que, en concreto, 1.100 personas no han podido acreditarse dados los protocolos de seguridad del recinto en el que se celebra BWW, la Fira de Barcelona, ante una alta demanda de asistencia.
Asimismo, han sido muchos las bodegas expositoras que han solicitado estar presentes en la feria cuando ya se habían cubierto los 952 cupos que dispuso este año la organización.
En cuando a visitantes, Valls ha indicado que en el primer de feria, este lunes, hubo que cerrar las puertas en dos ocasiones, cuando se sobrepasó el número de 7.000 personas en el recinto, por razones de seguridad.
De cara a la 2025, tras este éxito de convocatoria, la organización ya proyecta una ampliación de espacio que permita acoger la alta demanda de empresas interesadas.
"Todavía somos un salón joven y ahora está el resto del crecimiento y este crecimiento tiene que venir acompañado con las garantías de poder mantener la esencial propio proyecto y la calidad y poder garantizar y seguir garantizando el buen retorno de inversión de los que apuestan por BWW", ha expresado Pérez.
Para el presidente de la feria, Javier Pagés, esta alta demanda demuestra que el salón se ha consolidado como la feria de referencia de los vinos españoles.
Esta idea que la ha compartido también el director general de la Federación Española del Vino (FEV), José Luis Benítez, quien ha indicado que una muestra de la consolidación de la feria es que en años anteriores había algunos bodegueros reacios en acudir y que ahora, cuando han querido venir, se han quedado sin sitio.
"Los expositores ven que es una feria de éxito, con contactos profesionales, y el esfuerzo del ICEX y de la feria para atraer compradores está dando resultado", ha comentado Benítez.
La directora de Industria Alimentaria de la agencia de comercio exterior ICEX, María Naranjo, ha señalado a este respecto que la feria ha conseguid atraer compradores que antes no estaban interesados y que la percepción que tienen los que vienen es que "encuentran los que buscan".

La cuarta edición de BWW reunirá a 952 bodegas de 73 denominaciones de origen españolas.
Se presenta fundamentalmente como un gran foro de negocio y para hacer contactos, prevé registrar más de 20.000 asistentes, entre ellos unos 1.650 compradores -1.000 de ellos nacionales y otros 650 extranjeros- y que se posibiliten más de 11.400 reuniones de negocio entre expositores y compradores.
La directora de la feria, Celine Pérez, resaltó en una reciente entrevista con Efeagro que, en las ediciones anteriores, alrededor de un 80 % de los expositores ha cerrado un acuerdo, ya sea durante la feria o posteriormente a la misma, lo que, según dijo representa "un porcentaje muy alto".
La gran parte de los compradores considerados "clave" por la organización (aquellos con un alto nivel de compra) provienen de países estratégicos para la exportación de vino español, como Estados Unidos, Alemania, Canadá, Países Bajos, Reino Unido o China.
Por el lado de los expositores, están presentes tanto grandes bodegas españolas de renombre como pequeños elaboradores familiares.
Además del apartado de negocio, el salón contará con un nutrido programa de actividades para abordar los retos y tendencias del sector del vino, desde la sostenibilidad y el enoturismo a la digitalización o la relación entre salud y consumo de vino.






