La compañía Coca-Cola ha fijado en la agricultura uno de los sectores más beneficiados por el agua que regenera en sus procesos de producción gracias a una estrategia de sostenibilidad que el año pasado permitió devolver a la naturaleza 4,9 millones de metros cúbicos.
Aparte de la agricultura, esa devolución a la naturaleza se traduce en el uso del agua residual regenerada para nutrir acuíferos, entre otras acciones medioambientales, según ha informado la directora de Sostenibilidad de Coca-Cola Europacific Partners Iberia, Carmen Gómez-Acebo, durante un viaje de prensa a la fábrica que la compañía tiene en Tacoronte (Santa Cruz de Tenerife).
Una docena de proyectos
Desde 2008, la empresa ha puesto en marcha una docena de proyectos con colaboración público-privada de devolución y regeneración de agua en España, según ha recordado Gómez-Acebo.
Dos de esos 12 proyectos se encuentran en la isla de Tenerife, en concreto en la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Valle de Guerra y Punta de Hidalgo.
Allí, la compañía envía todo el agua residual obtenida en los procesos de producción de su planta de Tacoronte para conseguir agua generada de "máxima calidad" que luego es utilizada por los agricultores de las fincas del norte de la isla, principalmente plataneros.
En la EDAR de Punta del Hidalgo, Coca-Cola está colaborando en la modernización de la depuradora con el objetivo de que la regeneración de agua procedente de aguas residuales urbanas pase del 40 % al 100 % para su uso también en agricultura.
En la planta de Tacoronte, que se inauguró en 1997, también se llevan a cabo otros proyectos de sostenibilidad como el jardín creado en su entorno para integrar vegetación autóctona, antes desaparecida debido a la presión agrícola y urbanística.
Uso más eficiente del agua
Dentro de esta estrategia de sostenibilidad que la empresa tiene en España, el foco también está puesto en un uso más eficiente del agua en la planta.
Coca-Cola ya ha conseguido una ratio de 1,7 litros de agua usada por litro de refresco producido, es decir, ha conseguido bajar esa ratio el 18,5 % entre 2010 y 2023 gracias a este tipo de acciones.
Estos avances se constatan también en términos relativos, porque la empresa consiguió el año pasado reducir su consumo de agua más de un 18 % respecto a 2010 y tiene el compromiso de alcanzar el 20 % de reducción para 2025.
Otro de los objetivos de esta estrategia es proteger las cuencas hidográficas y, de hecho, "el 100 %" de las operaciones de fabricación cuentan con planes de protección de las fuentes de agua.
Entre los compromisos de la compañía se encuentra también el de regenerar para 2030 todo el agua que utilizan en las plantas de fabricación situadas en las zonas de mayor estrés hídrico en el país.

Gómez-Acebo ha señalado que el objetivo dentro de la estrategia sobre el agua es una gestión "muy eficiente" con "objetos muy concretos" en cada planta y "teniendo en cuenta su contexto hídrico".
De la mano de WWF
La compañía de refrescos también se ha apoyado en la organización ecologista WWF para avanzar en esos objetivos de sostenibilidad.
Uno de ellos es "Misión Posible: Desafío Guadalquivir" para un uso más eficiente del agua en plantaciones de cítricos junto a la vega de este río y están consiguiendo ahorros del "60-70 %".
La combinación de "alta tecnología", la lucha contra la sobreexplotación de los recursos o reducciones en la producción agrícola son las principales acciones que ejecutan en coordinación con WWF para estos desarrollos.
El director de Conservación de WWF España, Enrique Segovia, ha incidido, por videoconferencia, en la necesidad de impulsar estas tareas de sostenibilidad en la agricultura porque el "80,6 %" del agua que se consume en España es justamente para el sector primario.
Para Segovia, el campo hace un consumo de agua "excesivo", por lo que ha hecho un llamamiento hacia su uso responsable, sin agotamiento de los recursos, porque la naturaleza tiene que estar "sana y restaurada si se quiere tener agua en cantidad y calidad suficiente".
Ha alertado sobre esta sobreexplotación de los recursos en un contexto, además, de cambio climático con tendencia a temperaturas más elevadas y menos volumen de precipitaciones.
Todo ello ha llevado a que en España actualmente el "41 % de los ríos y humedales y el 45 % de los acuíferos estén en mal estado".






