El Gobierno brasileño ha expresado su "preocupación" por la calificación de "riesgo medio" en materia de deforestación que la Comisión Europea le da dado al país y ha reiterado su crítica a una nueva legislación medioambiental aprobada en el bloque comunitario.
La nueva clasificación fue aprobada este jueves por la Comisión Europea, que excluyó a los países de América Latina de la categoría de "alto riesgo", pero en el caso de Brasil lo ubicó en lo que denomina como "riesgo medio".
En una nota oficial, la cancillería brasileña ha subrayado este viernes que ha recibido "con preocupación" esa calificación y reitera su "posición crítica al respecto de la ley contra la deforestación europea", que debe entrar en vigor el 30 de diciembre de este año.
Esa nueva legislación establecerá sanciones para productos como el ganado, el cacao, el café, el aceite de palma, la soja, la madera, el caucho, derivados como cuero, chocolate o muebles, que procedan de países que no cumplen con ciertos requisitos para impedir la deforestación ilegal.
Según el Gobierno brasileño, esa normativa "constituye una medida unilateral y discriminatoria, e ignora los esfuerzos nacionales y multilaterales para la preservación de áreas forestales y el enfrentamiento al cambio climático".

Asimismo, sostiene que "la medida no es proporcional a los países que practican la agricultura tropical de manera responsable y sustentable como Brasil, con impactos aún mayores sobre los productores de menor escala".
La cancillería brasileña también mantiene que "es motivo de extrañeza que la gran mayoría de los países que detentan y preservan las mayores áreas de selvas del mundo sean clasificados en una categoría de riesgo superior a la de aquellos que practican la agricultura en climas templados".






