Así se desprende el último informe del Panel de Consumo que elabora el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), publicado este martes y que destaca también que el consumo per cápita descendió un 2,8 % en el periodo analizado, mientras que el gasto per cápita se ha incrementado un 6,8 %.
Los hogares han incrementan un 5,3 % la demanda de productos cárnicos, coincidiendo con que este segmento experimenta un crecimiento en precio inferior al del promedio del mercado (7,1 % en comparación con el mencionado 9,9 %, respectivamente), según el análisis realizado por el MAPA.
El crecimiento de la demanda del sector cárnico se debe principalmente a un mayor consumo de carne fresca (7,6 %), concretamente de pollo (11,7 %), vacuno (5,6 %) y cerdo (4,2 %), ya que los hogares reducen la compra de carne fresca de conejo (6,6 %) y ovino/caprino (4,9 %).
En cuanto al resto del sector, se incorpora un 32,7 % más de carne congelada en los hogares, aunque se reduce un 2,9 % el consumo de carnes transformadas.
El informe da cuenta también de una contracción en la demanda del sector pesquero (-4,5 %), que el MAPA explica por una reducción del consumo de pescados tanto frescos (-3,5 %), como congelados (-8,7 %), así como de mariscos, moluscos y crustáceos (9,7 %).
Los hogares han aumentado un 1,1 % la demanda de conservas de pescado y molusco, a pesar de ser un segmento que incrementa el precio medio a un ritmo superior al del sector (9,2 % en comparación con 7,5 %, respectivamente).
Las compras del segmento lácteo se han reducido un 6,6 %, principalmente impulsadas por una reducción en la demanda de leche líquida (9,1 %), ya que los derivados lácteos resisten mejor la caída en compra (1,6 %), según el MAPA.
El precio medio de ambos sectores ha crecido en torno al 14,1 %.
En cuanto al resto de productos básicos de la alimentación, se ha reducido la demanda de algunos como el arroz (5,1 %) o el azúcar (3,3 %), mientras que han aumentado las compras de otros como huevos (4,3 %), pastas (1,7 %) y legumbres (4,7 %).
Por su parte, la compra de harinas y sémolas y pan se ha mantenido estable con respecto a agosto de 2022.
Crece la demanda de aceites, sobre todo de girasol
El sector oleícola experimentó un incremento en la demanda de 11,5 %, principalmente impulsado por un mayor consumo de aceite de girasol (32,1 %), coincidiendo con que este sector de materia grasa hace un esfuerzo por reducir el precio medio en un 15,5 %.

Por su parte, los hogares también han incorporado más cantidad de aceites de oliva (2,8 %), en comparación con agosto de 2022 en el que la demanda de este tipo de aceite se contrajo coincidiendo con su precio medio creció de manera más acentuada a la del sector.
El aceite de oliva virgen extra, sin embargo, ha perdido intensidad de compra (-16,1 %), coincidiendo con que ofrece el precio medio más alto del sector (7,24 euros por litro).
El segmento de frutas frescas ha conseguido incorporar un 2,6 % más de compras, coincidiendo con que su precio medio ha crecido a un ritmo inferior al del mercado (1,8 % frente a 9,9 %).
Los hogares han aumentado la demanda de algunas frutas como plátano (21,0 %) y sandía (28,5 %), aunque reducen la demanda de otros como manzanas (2,3 %) y melón (18,8 %).
El documento arroja una ligera contracción en la demanda de hortalizas y patatas (-0,4 %), debido a un menor consumo de hortalizas frescas (-1,5 %), a pesar de que su precio medio no crece a un ritmo tan acentuado como el del mercado (6,6 % frente 9,9 %).
No obstante, la demanda de patatas frescas se mantiene estable a pesar de que su precio medio se incrementa un 18,4 %.
En cuanto al segmento de bebidas, los hogares han incorporado más cantidad de agua de bebida envasada (1,1 %) y bebidas derivadas del vino (2,1 %), aunque han reducido la demanda de gaseosas y bebidas refrescantes (-6,0 %), cervezas (-1,1 %), sidras (-6,0 %), bebidas espirituosas (-5,9 %) y vinos (-9,5 %).









