Las bodegas de Campo de Borja (Zaragoza) pueden romper este año su récord de ventas y alcanzar los veinte millones de botellas, según el Consejo Regulador de la Denominación, que ha comenzado "tímidamente" la vendimia con unas previsiones de cosecha de 35 millones de kilos.
Las ventas van muy bien", ha dicho a Efe el secretario del Consejo, José Ignacio Gracia, quien ha destacado que la demanda ha crecido tanto a nivel internacional, su principal mercado, como en España.
"Si cierra el año conforme a las ventas registradas en el primer semestre y se mantiene en el tercer trimestre -ha añadido- las ventas podrían llegar a los 20 millones de botellas, una cifra a la que no se ha llegado nunca" desde que en 1980 se creó la denominación.
Campo de Borja, que tiene a la garnacha como uva estrella, ha comenzado a vendimiar en algunas parcelas con variedades de uva blanca temprana, como la moscatel y la chardonnay, en localidades como Fuendejalón.

En unos ocho o diez días, empezarán también a recoger uvas para elaborar vino rosado, pero no será hasta dentro de unos veinte días "como mínimo" cuando comience a generalizarse la vendimia de las uvas tintas.
El fruto tiene un desarrollo muy positivo y la bajada de temperaturas en agosto, tras el cálido julio, además de las tormentas de las últimas semanas, han favorecido una maduración equilibrada que puede llegar a concretarse en una "muy buena cosecha", ha resaltado Gracia.
Sin se cumplen estas previsiones, los 18 pueblos que forman la denominación (6.600 hectáreas) obtendrán esta campaña una cosecha superior en un 15 por ciento a la del año pasado, que llegó a los 29,5 millones de kilos.






