(I-D) Las expertas Ana de Castro y Ana Torres. Efeagro/fotos cedidas

DÍA DE LA MUJER

Una científica joven y otra veterana, rostros del tesón femenino en investigación agraria

Publicado por: Efeagro/Belén Delgado 8 de marzo de 2024

Las expertas Ana de Castro y Ana Torres representan el tesón en el competitivo mundo de la investigación agraria: la primera ha visto reconocido su talento como científica joven en la agricultura de precisión y la segunda lleva más de tres décadas estudiando la mejora genética en las leguminosas.

Pese a su diferencia de edad, ambas tienen mucho en común y hablan, con conocimiento de causa, de la situación de las mujeres en la ciencia con motivo del 8 de Marzo.

A sus 43 años, Ana de Castro reconoce a Efeagro que lo que más le costó fue entrar en la carrera científica en medio de una "alta competencia laboral", ya que ha tenido que "pelear y trabajar mucho" para hacerse un hueco en la agricultura digital, dominada por los hombres.

Cuando se licenció como ingeniera de Montes en Córdoba no había posibilidad de conseguir una beca y comenzó a trabajar en la empresa privada hasta que le llegó su primer contrato como científica.

En 2019 logró una plaza de titular en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y tres años después fue la primera mujer en recibir el premio Pierre C. Robert de la Sociedad Internacional de Agricultura de Precisión a la mejor trayectoria joven.

Desde hace más de una década, De Castro trabaja con tecnologías geoespaciales como drones, teledetección, sensores e inteligencia artificial, con las que detecta malas hierbas y enfermedades en los cultivos con el fin de gestionarlos sin reducir sus rendimientos.

"Al agricultor se le puede dar información muy rápida de grandes extensiones de terreno, con lo que le ayudamos mucho en la toma de decisiones", señala la especialista del Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA-CSIC).

La científica Ana de Castro en un campo de tomates. Efeagro/cedida por Ana de Castro

Su curiosidad le viene de pequeña, cuando preguntaba a sus padres por el origen de todo, a la que pronto se sumó el interés por proteger la naturaleza "de alguna manera".

Si tuviera que dar un consejo a las jóvenes que quieren dedicarse a la ciencia, les pide "que no tengan miedo", puesto que "aquí no hay hombres o mujeres, sino personas con esfuerzo, ganas y vocación que pueden llegar adonde quieran: no hay techo de cristal".

Mujeres en ciencia

En España, el 64 % de los nuevos puestos de trabajo relacionados con ciencia, innovación y nuevas tecnologías pertenecen a mujeres, aunque su participación en tecnologías emergentes es muy pequeña.

En 2024, la ocupación femenina en puestos técnicos profesionales de ciencia y tecnología era del 34 %, al alza desde 2011, según el último informe del Observatorio de Mujeres, Ciencia e Innovación.

Un estudio del Ministerio de Ciencia refleja que el personal investigador joven está compuesto por un 52 % de hombres y un 48 % de mujeres, pero ellas abandonan la carrera científica en proporciones mayores que ellos, especialmente en tecnología e ingeniería.

En opinión de Ana Torres, investigadora principal de Genómica y Biotecnología del Instituto Andaluz de Investigación y Formación Agraria (Ifapa), "con constancia y ganas las mujeres pueden llegar a lo que sea, aun en un mundo tan competitivo y duro como el de la investigación, que no admite muchos paréntesis".

La falta de conciliación surge, según las encuestas, como uno de los obstáculos fundamentales de la carrera científica e influye en la retención del talento femenino.

Esfuerzo, motivación y apoyo

Con dos hijas de 29 y 26 años, Torres afirma que, con el apoyo de su marido, ha podido seguir adelante con sus planes, por lo que ve clave el respaldo familiar y en el resto de ámbitos para crecer en la ciencia.

Desde hace 35 años, centra su investigación en la mejora genética de leguminosas, imprescindibles para la sostenibilidad agrícola, y lo compagina con el desarrollo de mapas genéticos y marcadores de calidad para mejorar el rendimiento de los cultivos y su resistencia a plagas y enfermedades.

Torres, que coordina un pequeño grupo de investigación y lidera proyectos nacionales e internacionales, ha sido reconocida como una de las mejores investigadoras científicas residentes en España, según el índice fh.

Las dos científicas también se han formado en el extranjero: Ana de Castro en la Universidad de Florida y Ana Torres, en las de Cornell y Davis, todas ellas en Estados Unidos.

Ambas destacan la importancia que han tenido mentores como Francisca López Granado, directora de tesis de De Castro, y su compañero José Manuel Peña, además de José Ignacio Cubero y María Teresa Moreno en el caso de Torres, que sintió cómo su carrera comenzaba "con mucho estímulo".

La investigadora del Ifapa asegura que en su área siempre ha habido una mayoría de mujeres y que el principal obstáculo ha sido la de conseguir una plaza en propiedad, que ella no logró hasta 2007.

"Es un desgaste muy grande. El problema es que ahora hay muchos jóvenes buenísimos que participan en nuestros proyectos y no tienen opciones de quedarse, por lo que muchos terminan marchándose al extranjero", lamenta Torres.

Entre tantas dificultades, De Castro destaca la importancia de saber que hay "muchas colegas con las que contar" y aumentar la visibilidad de las mujeres que trabajan en la ciencia.

"La igualdad no es únicamente reservar plazas para las mujeres, sino tener las mismas oportunidades", lo que también pasa por un reparto más equitativo de los cuidados, afirma la experta del CSIC.

Secciones : Innovación

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